Como Limpiar Una Lente?
Cuándo limpiar el objetivo fotográfico
Lo primero que debes saber es cuándo debes limpiar el objetivo. La respuesta a esta pregunta es bastante obvia, cuando esté sucio. No hace falta que te vuelvas loco y lo limpies en profundidad después de cada salida.
Por lo general, el objetivo se ensuciará principalmente si hay mucho polvo, lluvia o si lo apoyas en superficies sucias. De lo contrario, si eres cuidadoso no tendrás que limpiarlo muy a menudo.
Los cristales con los que se fabrican los objetivos son bastante delicados y se rayan con cierta facilidad. Así que limpiarlo en profundidad debe ser algo puntual y no demasiado frecuente. Cada vez que limpias una óptica esta se ve afectada y aunque no sean visibles a simple vista, siempre van quedando marcas.
Así que trata de limpiarlo de la forma menos intrusiva, ósea con aire evitando todo contacto con las lentes. Piensa que siempre será mejor un objetivo algo sucio que rayado.
- Plantéate hacer una limpieza más profunda sólo en los casos más extremos.
- Si lo has tocado con los dedos por ejemplo.
- Estas huellas son aceitosas y ácidas y pueden dañar la cobertura antirreflectante de la lente frontal.
- O si por ejemplo con la brisa marina ha caído alguna gota de agua de mar.
- Éstas contienen pequeños cristales de sal que podrían dañar la superficie óptica.
- La mayoría de las veces, con una pera limpiadora, podrás quitar la suciedad de la lente frontal y no hará falta una limpieza más profunda.

Material necesario para limpiar un objetivo fotográfico
Kit de limpieza para cuidar todo lo posible, pues siempre te va a salir mucho más caro un nuevo objetivo o su reparación en el servicio técnico, que gastarte algunos euros en este material de limpieza.
- Pera
- Este accesorio debería ser un básico en la mochila de cualquier fotógrafo o aficionado a la fotografía. Con ésta, deberías limpiar tus ópticas el 90% de las veces y sólo efectuar limpiezas más minuciosas en determinados casos como te hemos dicho antes. Esta diseñada para lanzar ráfagas de aire sobre objetivos y sensor y suele ser bastante efectiva en la mayoría de ocasiones.
- Gamuza de microfibra
- Estas gamuzas son exactamente las mismas que las que se usan para limpiar las gafas. Son de u tejido fino y suave y absorben muy bien el polvo. Además, resultan muy sencillas de limpiar. Su precio es muy reducido, por lo que siempre conviene llevar varias, y cuando una tiene mucho uso mejor deshacerse de ella y comenzar a utilizar una nueva.
- Alcohol isopropílico
- El alcohol isopropílico es un liquido transaprente que se utiliza como disolvente de limpieza. La principal diferencia frente al alcohol etílico es que el segundo contiene un 5% de agua aproximadamente y el primero no posee absolutamente nada de agua. Esto hace que sea más adecuado que el etílico porque se evaporara muy rápido sin dejar resto alguno de agua.
- Pincel
- Estos pequeños pinceles destinados a la limpieza exclusiva de lentes son bastante utiles para retirar polvo o pelusas. De materiales muy suaves, al pasarlo por tu objetivo no rayarás las lentes. En un extremo suelen llevar una pequeña brocha y en el otro una pequeña almohadilla de pulir para eliminar huellas dactilares por ejemplo.
- Guantes de latex
- Al efectuar una limpieza más profunda en tu casa siempre es conveniente utilizar unos guantes de latex. Lo primero por si accidentalmente tocas con los dedos la lente o el filtro no impregnarlo de la grasa que contiene nuestra piel, que es súper nociva para estos cristales. El segundo motivo es para protegerte del alcohol que utilices.

Accesorios para retirar polvo y suciedad
- Las peras limpiadoras son un básico en la mochila del fotógrafo.
- También existen sprays de aire a presión, pero gastarás más dinero y son más incómodos de llevar en tu bolso o mochila.
- Los pinceles de limpieza de objetivo suelen traer un cabezal con cerdas suaves y otro con almohadilla para pulir.
- Jamás toques estos cabezales con los dedos.
- Brocha de pintura: el primero es una pequeña brocha de pintura, comprada en cualquier ferretería y con las cerdas algo más duras que las del pincel para las lentes.
- Con ésta retiro el polvo del cuerpo de la cámara y del objetivo sin tocar las lentes ni la pantalla o el visor.
- Es muy efectiva para limpiar todas las ranuras y uniones de los diferentes elementos de nuestro equipo fotográfico, pero recuerda no frotar con ella ningún cristal.
- Toallitas húmedas limpiagafas: pese a que estas toallitas de microfobras están concebidas principalmente para limpiar las gafas, nos vienen también de perlas para la limpieza de las lentes de una forma rápida y segura.
- Suelen estar impregnadas con alcohol isopropílico. Asegúrate de que, a ser posible, no estén perfumadas.
Para limpiar correctamente el objetivo de tu cámara, asegúrate de que dispones de las herramientas y los limpiadores adecuados. Así evitarás rayar el elemento frontal del objetivo y el filtro. Limpia el objetivo antes de salir a fotografiar y ten siempre a mano el kit de limpieza de objetivos cuando estés sobre el terreno.

Pasos para limpiar la lente
- Apague la cámara y retire el objetivo. Apague la cámara antes de limpiarla para evitar daños accidentales. Separe el objetivo del cuerpo de la cámara para un mejor acceso.
- Utilice un soplador de lentes. Sujeta un soplador a unos centímetros del objetivo y aprieta suavemente para eliminar el polvo suelto. Evite el aire comprimido, que puede empujar el polvo hacia el interior del objetivo o añadir humedad.
- Elimine las partículas con un cepillo. Utilice un cepillo para lentes de cerdas suaves para eliminar las partículas restantes. Sea cuidadoso para no rayar la superficie de la lente.
- Aplique la solución limpiadora de lentes. Humedezca ligeramente una toallita o un paño con solución limpiadora para objetivos. No aplique nunca el líquido directamente sobre el objetivo, ya que podría filtrarse en su interior.
- Método del palillo. Dobla una toallita para lentillas en forma de rectángulo alargado y, a continuación, dobla una esquina hacia abajo para crear una solapa. Inserta el palillo bajo la solapa y envuélvelo firmemente para formar una punta de limpieza acolchada.
- Limpieza de la superficie del objetivo. Limpie suavemente la lente con un movimiento circular, empezando por el centro y moviéndose hacia fuera. Ejerza una ligera presión y evite frotar.
- Utiliza un lápiz limpiador de lentes. Cepille las partículas finas con el extremo del cepillo. A continuación, utilice la punta limpiadora para pulir la lente. Siga las instrucciones del bolígrafo para obtener los mejores resultados.
- Inspeccione si hay rayas o manchas. Compruebe la lente bajo la luz. Si es necesario, repita el proceso con una parte nueva del paño o con una toallita nueva.

Acciones que no debes realizar
- No toques la lente con tus dedos. Trata de no tocar nunca la lente con tus dedos.
- En nuestra piel hay una grasilla que manchará tu lente de forma inmediata, que es difícil de retirar y que posiblemente con una gamuza solo restriegues de un lado a otro y no termines por limpiarla completamente.
- Esta grasa es corrosiva y puede dañar el material antirreflectante de la superficie óptica.
- No frotes el cristal con la camiseta o el jersey. Utiliza sólo el adecuado tejido de las gamuzas de microfibras.
- Las fibras de camisetas, jerseys u otras prendas de ropa suele ser bastante más duro y ásperas y es más fácil de lo que crees rayar la lente de tu objetivo.
- Nunca uses tu vaho ni soples la lente. Jamás soples tu lente o eches vaho sobre el cristal.
- Es posible que queden partículas de saliva difíciles de quitar cuando se secan. Además, nuestro aliento contiene humedad, y esta puede causar hongos y moho en la lente de nuestra óptica.
- No limpies con ningún otro líquido que sea alcohol isopropílico. No utilices jabón u otros productos limpiadores.
- El agua del grifo contiene sales minerales con las que podrías rayar los cristales de la óptica.
- No viertas el alcohol directamente sobre la lente. Vierte un poquito sobre la gamuza de microfibra y posteriormente limpias con ella la lente.
- No presiones demasiado fuerte al limpiar. Al utilizar la gamuza o el pincel limpiador no presiones demasiado fuerte las superficies ópticas.
- Si quedara algún resto de suciedad podrías rayar el cristal con bastante facilidad.
Almacenamiento y polvo en el objetivo
Guarda la gamuza de microfibra en una funda. No lleves la gamuza con la que vas a limpiar la lente de tus objetivos tirada en una mochila o metida en el bolsillo. Guárdala en una funda exclusivamente para ella para que no se manche de polvo y después al limpiar ensucies más que otra cosa.
No te alarmes si hay polvo dentro del objetivo. Que un objetivo tenga algo de polvo en su interior no es un problema. Lo normal es que ni afecte a las fotos. Muchas veces nuestro ojo es mucho más preciso al encontrarlo que el propio sensor.
Piensa que el objetivo debe permitir una cierta corriente de aire en su interior, ya que si estuvieran completamente sellados sus elementos interiores tendrían muy poca movilidad. Es imposible que nuestro material esté al cien por cien libre de polvo.
Y ni mucho menos te plantees abrir el objetivo, siempre es mejor si afectara a tus fotografías que acudas al servicio técnico.
- Unos objetivos limpios son fundamentales para obtener buenas imágenes.
- Un mantenimiento regular y unas técnicas de limpieza adecuadas son fundamentales para preservar la longevidad y el rendimiento de tu objetivo.
- Para mantener el objetivo de tu cámara limpio y en buenas condiciones, ten siempre a mano un kit de limpieza de objetivos.