Como Organizar Una Mochila Para Viaje?
Elegir la mochila adecuada
En primer lugar, tienes que elegir la mochila adecuada. Tanto si se trata de una escapada corta como de un viaje alrededor del mundo, preferimos una mochila tipo maleta con una gran abertura en la parte trasera para que puedas acceder fácilmente a tus pertenencias sin arrugarlas.
También es muy importante que puedas cerrar la mochila con un candado. De hecho, durante tu viaje, es posible que dejes la mochila en el albergue durante el día o en la consigna de tu hotel. Y también es muy tranquilizador cuando pones la mochila en la bodega de un autobús o de un avión.
- Asegúrate de que tu bolsa tiene una funda protectora. Le resultará muy útil para resguardar sus pertenencias de la lluvia y, al mismo tiempo, proteger la bolsa durante los distintos medios de transporte.
- No olvides que tu mochila también debe ser cómoda. La llevarás a menudo y, a veces, durante mucho tiempo.
- Lo ideal es que la pruebes con carga antes de comprarla y pruebes distintas capacidades de mochila.
- La parte de la mochila que apoya en la espalda no debería superar el largo de tu torso, midiendo la columna desde la base del cuello hasta la cintura.
- Tené bien presente que todo lo que pongas en ella tendrás que cargarlo con tu espalda.
Una mochila de viaje debe ajustarse a tu estatura y adaptarse a tu complexión para que te resulte muy cómoda durante tu viaje. El tamaño de una mochila se mide en litros por su capacidad.

Capacidad, peso y ajuste
- Elige tu mochila
- Elige tu mochila en función del tamaño de tu espalda.
- Prueba varias tallas
- Prueba varias tallas y elige la que se adapte a tu tipo de cuerpo y que tenga un buen sistema de ajuste.
- Adáptala a tu musculatura
- Coge una mochila que se adapte a tu musculatura.
- Hasta 40 litros
- Una mochila de hasta 40 litros como equipaje de mano; ideal para viajes de hasta 15 días.
- De 40 a 60 litros
- Una mochila grande, de 40 a 60 litros, para un viaje de más de quince días.
- Más de 60 litros
- Una mochila de más de 60 l de capacidad para una vuelta al mundo. Sin embargo, hay que tener cuidado porque puede resultar demasiado pesada rápidamente.
El tamaño de la mochila que elijas también dependerá de la duración de tu viaje. Si vas a hacer un viaje largo, de varios meses, esta puede ser de entre 50 y 60 litros, dependiendo de tu físico.
Lo que suele pasar con las mochilas muy grandes es que tendemos a poner cosas de más al ver que todavía queda espacio libre.
- Capacidad: las mochilas de viaje se clasifican por su capacidad en litros.
- Peso: cuanto más ligero viajes, mejor te sentirás.
- Presta atención al peso de la mochila vacía. Una bolsa de 60l puede alcanzar rápidamente los 2 kilos.
- El tipo de correas: la correa está en la cintura y es la que equilibra el peso de la mochila sobre el cuerpo en lugar de en los hombros.
- Recomendamos las correas acolchadas, que son mucho más cómodas.

Antes de empezar a guardar
Revisa tu itinerario de viaje: actividades programadas, el clima esperado y la disponibilidad de lavandería pueden influir en lo que realmente necesitas llevar.
Qué llevar en la mochila dependerá mucho del tipo de viaje que harás. Por ejemplo, si te conviene llevar equipamiento de camping porque pasarás bastante tiempo haciendo trekkings, el tipo de ropa según el clima, si necesitás algo en particular dependiendo del destino.
- Antes de empezar a poner cosas en tu mochila, deja todo separado arriba de la cama y preguntate, ¿lo quiero o lo necesito?
- Vas a ver cómo haciendo este ejercicio tu equipaje se reducirá mucho.
- Todo lo que esté en la mochila tiene que tener una utilidad bien clara para reducir peso y espacio.
- Antes de agregar cosas “por las dudas”, primero pensá en tu espalda.
- Revisar la lista dos veces garantiza que no se te olvide nada y te ayuda a evitar sobreempacar.
Hay una norma universal que dice no llevar más del 15% de tu peso y nosotros te recomendamos que intentes batir ese porcentaje a la baja.
Sea cual sea la duración de tu viaje de mochilero, te recomendamos que no lleves más ropa que la necesaria para una semana. Esto será suficiente si lavas la ropa con regularidad y, si no tienes acceso a una lavadora, puedes lavar la ropa interior a mano.

Ropa y calzado
- El consejo clave de todo buen mochilero es enrollar la ropa para ahorrar espacio.
- La ropa enrollada como salchichas ocupará mucho menos espacio en tu mochila.
- Además de optimizar el espacio disponible en tu bolsa de viaje, este método evita que los tejidos se arruguen.
- Para doblar la ropa, te recomendamos que dobles cada lado hacia dentro y, a continuación, la enrolles de arriba abajo.
- Elige prendas de secado rápido que no muestren la suciedad con facilidad y, preferiblemente, que tengan propiedades antiolor.
Mi consejo sobre la ropa, además de adaptarla al destino, es que calcules como si el viaje durara solo una semana. Comprate un jabón en destino así vas lavando en viaje, con lo cual es conveniente llevar ropa de materiales que sequen rápido, que además son las más livianas y menos espacio ocupan.
También tené en cuenta que sea ropa que no se arrugue y que no te moleste dejar en el camino. Con las posturas y lavados se arruinará mucho más rápido, así que nada de prendas costosas que compraste para ocasiones especiales.
- Ropa versátil
- Opta por prendas que combinen a la perfección para formar una gran variedad de conjuntos, mitigando la necesidad de un atuendo excesivo.
- Tejidos ligeros
- Opta por tejidos ligeros que se sequen con rapidez, lo que los hace idóneos para los imprevistos de los viajes.
- Calzado
- En mis viajes largos siempre llevo dos tipos de calzado: unas zapatillas para todo uso y unas sandalias.
- Peso del calzado
- Lo reduzco a esto solo ya que es una de las cosas que más pesa.

Dividir las pertenencias
Una de las reglas de oro de un auténtico mochilero es agrupar las pertenencias en organizadores por temas. De hecho, la característica esencial de cualquier buena bolsa de viaje son estos compartimentos.
- Una bolsa para la ropa y la ropa interior.
- Una bolsa para el calzado.
- Una bolsa para farmacia/aseo.
- Una bolsa para ropa técnica.
- Un bolsillo especial para accesorios, para añadir cargadores o dispositivos.
Los cubos de viaje son el secreto mejor guardado de los viajeros para mantenerse organizados. Estas bolsas compactas con cremallera te ayudan a clasificar y separar los distintos tipos de ropa dentro de la mochila.
Utiliza cubos diferentes para camisas, pantalones, ropa interior y accesorios. Así mantendrás la mochila ordenada y te resultará muy fácil volver a hacer el equipaje después de un día de exploración.
Además, puedes conseguir bolsas de compresión, en las que puedes guardar tu ropa y extraer el aire de su interior. Este sistema es muy práctico, sobre todo si quieres llevar contigo una chaqueta acolchada, un abrigo grande u otra prenda voluminosa. Guardadas en estas bolsas, este tipo de prendas pueden ocupar hasta un 75% menos de espacio.
Si llevás líquidos, como ser shampoo, siempre ponelos adentro de una bolsa plástica con cierre hermético, y en un bolsillo separado de la ropa.
Distribuir el contenido
- Para colocar las cosas de forma que el peso quede lo major repartido, deberás poner el calzado lo más abajo posible.
- Después la ropa.
- Por ultimo, todo aquello que necesiter tener más a mano, como botiquín, neceser, gafas, etc, en la aprte superior.
- Al hacer la mochila lo mejor es que ubiques las cosas más pesadas abajo, ya que esto le dará mayor estabilidad.
- No pongas nada que pueda resultarte incómodo en la parte que apoya la espalda.
- Lo que más uses debería ir en lo posible en las zonas de más fácil acceso, así no tenés que sacar todo cada vez que querés agarrar algo.
El compartimento superior de la mochila y los bolsillos exteriores son los mejores candidatos para guardar objetos esenciales como botellas de agua, tentempiés, chubasqueros y documentos vitales.
Los objetos más pesados cerca de la espalda y en el eje central de la mochila. Esta práctica contrarresta eficazmente la propensión de la mochila a ejercer una tracción hacia atrás, fomentando una mejor postura y mitigando la carga sobre los hombros y la zona lumbar.
Proteja objetos delicados como aparatos electrónicos y recuerdos envolviéndolos en prendas suaves o confiándolos a fundas acolchadas para una mayor protección.
- Documentos, dinero y tecnología siempre tiene que ir con vos, y nunca los pierdas de vista.
- Un botiquín con lo básico es importante, pero tampoco exageres cargándote de medicamentos.
- Llevá lo básico como curitas, gasa, antiséptico, protector solar y algún medicamento recetado que necesites.
- Al trasladarte, cubrila con la funda impermeable por más que haga un sol radiante.
Comprobaciones antes de salir
Mide y pesa tu mochila después de empacarla y antes de dirigirte al aeropuerto. Este simple paso puede ahorrarte tiempo, dinero y estrés, asegurando que tu viaje comience sin contratiempos.
- En el caso del equipaje de mano, cuando viajes en avión recordá no llevar ningún objeto cortante/punzante ni líquidos que superen los 100 ml.
- Asegúrate de que todos tus dispositivos electrónicos y tu bolsa de líquidos estén en lugares de fácil acceso para cuando llegues al control.
- Considera llevar zapatos que puedas quitarte y ponerte rápidamente, y vacía tus bolsillos antes de llegar al control.
- Estar preparado y organizado no solo facilitará tu paso por seguridad, sino que también ayudará a mantener la línea en movimiento para todos los demás.
- Asegúrate de que no has olvidado nada esencial y que todo está organizado de la manera más eficiente posible.
Al ponértela, asegurate de ajustarla bien. Todas las tiras están ahí para que la mochila quede bien ajustada a tu cuerpo. Tanto el agarre de la cintura como el del pecho deben estar estar enganchados, y las tiras de los hombros tensas y reguladas para que la base de la mochila quede por arriba de la altura de tu cola.