Donde Colocar Detector Monóxido De Carbono?
Monóxido de carbono y fuentes de emisión
Monóxido de carbono o CO es un gas incoloro y extremadamente tóxico, insípido e inodoro que se produce como resultado de la combustión cuando no hay una cantidad suficiente de oxígeno.
El monóxido de carbono no tiene olor ni color, y los seres humanos no pueden olerlo. Solo detectores especializados pueden detectar concentraciones peligrosas de CO en el aire.
- Aparatos domésticos de gas, incluidas las calderas de calefacción y de calentamiento de agua.
- Parrillas, cocinas de leña, chimeneas y otras fuentes de fuego.
- Vehículos o generadores de combustible.
- El monóxido de carbono puede ingresar en la estancia desde el exterior, por ejemplo, desde una carretera transitada.
El riesgo de sufrir una intoxicación por monóxido de carbono es mucho mayor en estancias sin aire fresco, así como en estancias con ventilación defectuosa o con chimeneas obstruidas. El clima ventoso puede provocar contratirajes a través de los sistemas de ventilación y de las chimeneas que hacen que los productos de combustión se acumulen en la estancia.
Cualquier aparato de combustión puede difundir este gas por el interior de la estancia. Estufas, chimeneas de gas o carbón, radiadores térmicos, calentadores de agua y sistemas de calefacción son lugares comunes donde se puede generar monóxido de carbono.

Estancias que requieren detección
De acuerdo con la norma EN 50292, los detectores de monóxido de carbono deben instalarse en cada estancia que contenga una posible fuente de monóxido de carbono, así como en cada dormitorio y en instalaciones donde los residentes pasen un tiempo considerable o puedan no escuchar la alarma del detector.
- Coloque alarmas de CO en cada habitación donde usted o su familia permanezcan durante varias horas, como en las habitaciones y la sala de estar, para mayor seguridad.
- La instalación de detectores en áreas próximas a las fuentes de combustión es crucial.
- En garajes, los automóviles son una de las principales fuentes de monóxido de carbono.
- En cada piso de una vivienda, si un inmueble cuenta con varios niveles, es recomendable cubrir todos ellos.
En aquellas viviendas donde haya fuentes de combustión, es recomendable disponer de uno de estos equipos. Hablamos de hogares que usen gas natural, que tengan chimeneas o estufas de leña, o que tengan un garaje adjunto y comunicado directamente con la zona habitada.
El detector de CO no solo está reservado para viviendas residenciales como casas o apartamentos. También se puede instalar en una caravana o casa móvil.
Las normas y los requisitos de instalación de los detectores pueden variar según la región. Antes de la instalación, lea los documentos normativos correspondientes en su región o póngase en contacto con un especialista.

Distancia respecto a fuentes de CO
El monóxido de carbono se produce durante la combustión como parte de una mezcla de gas caliente y su densidad es menor que la del aire. Por lo tanto, el CO asciende y se concentra en el techo. Para que el detector detecte oportunamente una concentración peligrosa de monóxido de carbono, debe instalarse lo más alto posible.
- Coloque la alarma de CO en el techo, en un lugar centralizado, a una distancia mínima de 30 cm de las paredes y a una distancia horizontal de 1-3 metros de la posible fuente de CO.
- No lo coloque cerca de las rejillas de ventilación ni directamente al lado de otros objetos en el techo, como lámparas.
- Si no es posible el montaje en el techo, coloque el detector de CO en la pared, 15 - 80 cm por debajo del techo, pero por encima de la parte superior de cualquier puerta o ventana a una distancia horizontal.
- Con cualquier método de fijación, el detector debe ubicarse a una distancia de 1 a 3 m de una fuente posible de monóxido de carbono.
Debido a que el monóxido de carbono se mezcla con el aire, las alarmas deben colocarse en toda la casa. El detector puede instalarse tanto en una pared como en un techo.
En un apartamento tipo estudio, debe colocarse lo más lejos posible de electrodomésticos, pero cerca de la cama.
En un techo inclinado, coloque la alarma de CO a una altura horizontal entre 1 y 3 metros de la fuente de CO. Coloque el detector en el lado alto del techo inclinado.

Ubicación en dormitorios, pasillos y estancias
Para las instalaciones sin una posible fuente de CO, la norma también recomienda instalar detectores de monóxido de carbono en las paredes.
- En los dormitorios
- Cerca de la cama, a la altura de la cara de una persona dormida.
- En pasillos y escaleras
- A una altura de 0.5 a 1.5 metros por encima del suelo.
- En otras estancias donde las personas pasan mucho tiempo
- En lugares de trabajo y de descanso, al nivel de la cara de una persona sentada.
- En cada nivel de la casa
- Especialmente cerca de las habitaciones donde las personas duermen.
La ubicación del detector es crucial para su eficacia. Se recomienda instalar al menos un detector en cada nivel de la casa, especialmente cerca de las habitaciones donde las personas duermen. Esto asegura que la alarma se escuche en caso de una emergencia.
Al instalar el sistema de seguridad, asegúrese de que las sirenas de los detectores se puedan escuchar claramente. También es deseable que esté visible la indicación LED de los dispositivos.
Tenga en cuenta que ubicados en paredes a la altura recomendada, los detectores combinados no detectarán humo de manera efectiva, sino solo CO y aumento de temperatura en la estancia, de manera menos eficaz que cuando se montan en el techo.

Lugares que se deben evitar
Es fundamental evitar colocar el detector cerca de fuentes de humedad, como baños o cocinas, ya que el vapor puede causar falsas alarmas. También se deben evitar áreas con corrientes de aire, como cerca de ventanas o ventiladores, que podrían interferir con la detección del gas.
- No lo coloque cerca de las rejillas de ventilación.
- No lo coloque directamente al lado de otros objetos en el techo, como lámparas.
- Evite fuentes de humedad, como baños o cocinas.
- Evite áreas con corrientes de aire, como cerca de ventanas o ventiladores.
- En un apartamento tipo estudio, debe colocarse lo más lejos posible de electrodomésticos, pero cerca de la cama.
Colocar un detector cerca de una fuente de combustión aporta una capa adicional de seguridad. Calderas, generadores de energía, estufas, calentadores de agua y sistemas de calefacción son lugares donde se puede generar monóxido de carbono.
Si un garaje está cerrado y hay un coche en marcha, el aire se viciará de tal modo que puede llegar a ser mortal tras una larga exposición. Colocar un detector de monóxido de carbono cerca de la entrada al garaje ofrece una advertencia temprana para airear la zona lo antes posible.
Detección de concentraciones peligrosas
Los niveles peligrosos de monóxido de carbono son detectados solo por detectores especializados de CO o detectores de incendios combinados con sensores de CO. Los detectores de humo y temperatura no reaccionan al monóxido de carbono.
El detector de monóxido de carbono es un dispositivo que emite una alarma cuando el CO se detecta en unas concentraciones demasiado grandes en algún lugar de la casa. Los detectores de monóxido de carbono analizan continuamente el aire ambiental de una habitación.
- 0.003% (30 ppm) durante 120 minutos o más.
- 0.005% (50 ppm) durante 60-89 minutos.
- 0.01% (100 ppm) durante 10-39 minutos.
- 0.03% (300 ppm) durante 3 minutos.
El tiempo de respuesta del detector a una alarma depende del nivel de concentración de monóxido de carbono en el aire. Cuanto mayor sea la concentración, menos tiempo se tarda el detector en registrar una alarma.
No se recomienda comprobar el detector de monóxido de carbono en casa de forma independiente, por ejemplo, manteniéndolo sobre fuentes de incendio. Una concentración excesivamente alta de CO, superior al 0.1% durante 3 minutos, puede dañar el sensor.
Los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono pueden incluir dolores de cabeza, mareos, náuseas, confusión, debilidad generalizada, pérdida del conocimiento y desenlace fatal. Es posible perder el conocimiento con una concentración de CO del 0.1% durante 2 horas.
Revisiones del detector
Para garantizar que el detector funcione correctamente, es esencial realizar revisiones periódicas. Esto incluye probar la alarma al menos una vez al mes y cambiar las baterías según las recomendaciones del fabricante.
- Probar la alarma al menos una vez al mes.
- Cambiar las baterías según las recomendaciones del fabricante.
- Revisar la fecha de caducidad y reemplazar el dispositivo cuando sea necesario.
- Utilizar un paño suave para limpiar el exterior del dispositivo.
- Asegurarse de que las rejillas de ventilación estén despejadas.
Los detectores de monóxido de carbono tienen una vida útil limitada, generalmente de 5 a 7 años. Un detector viejo puede no ser efectivo y poner en riesgo la seguridad del hogar.
Mantener el detector limpio también es fundamental. El polvo y la suciedad pueden afectar su funcionamiento.