Como Colocar La Mochila?
Te estás preparando para una travesía y te apetece llevártelo todo, pero no sabes como embutirlo en tu mochila de viaje. Lo primero que debes tener en cuenta al preparar la mochila para un largo viaje es que cada gramo de peso cuenta. Debes llevar lo estrictamente necesario y procurar que sean productos ultraligeros. Una vez tengas clara tu lista para la mochila, reparte la carga de forma óptima en su interior, y asegúrate de que la colocas adecuadamente sobre tu espalda, hombros y cadera, para no sobrecargar tu columna vertebral.
Elegir la mochila correcta es algo esencial, aunque cargarla y ajustártela de forma apropiada es igual de importante. Al fin y al cabo, incluso la mejor mochila te resultará incómoda si no está bien ajustada. Cuando se transportan entre 15 y 30 kg de peso durante largas distancias, el ajuste de la mochila es crucial. Una mochila bien ajustada con una distribución equilibrada del peso puede hacer que tu travesía sea más cómoda y menos fatigosa.
Los tres componentes clave del ajuste
Es fundamental para tu espalda que coloques adecuadamente tu mochila de senderismo, sobre todo si es una travesía de varios días con mochila grande. En la colocación óptima de tu mochila entran en juego 3 diferentes componentes:
- Bastidor
- Es el elemento que soporta y transmite la carga al cinturón, por lo que debe tener una buena rigidez. Los hay de multitud de materiales y diseños y en algunos modelos se puede extraer y moldear para adaptarlo a la forma de nuestra espalda o incluso usarse como almohadilla.
- Cinturón lumbar
- Es la pieza fundamental de una mochila, ya que transmite el 80% del peso a las caderas, liberando la espalda y hombros de la mayor parte del mismo, y transmitiéndolo directamente a nuestras piernas, que soportan mayores cargas que nuestra espalda. Deben ser anchos y cómodos, se deben ajustar en la parte superior de las caderas y adaptarse completamente a nuestro cuerpo. Pruébate la mochila con algo de peso sin pasar los brazos por las hombreras, sólo sujeta con el cinturón lumbar abrochado; si mantiene la posición vertical y no se separa de tu espalda es que funciona.
- Hombreras
- El 20% del peso de la mochila irá a parar a los hombros y espalda a través de las hombreras. Es fundamental ajustarlas correctamente para mantener bien equilibrado el peso y repartir la carga por igual entre los dos hombros. Han de estar tensas y recorrer el pecho y hombros, manteniendo el contacto con el cuerpo. Cuanto más anchas, más superficie de contacto con el cuerpo y el peso se reparte mejor. Un buen acolchado permitirá que el contacto sea más cómodo. Algunos modelos incorporan asas de pecho, que permiten tirar con los dedos liberando algo de carga en las subidas más duras.

Distribución del peso en el interior
El objetivo es que tu mochila se sienta como una extensión de tu cuerpo. El peso debe estar distribuido con un 60-70% en las caderas y un 30-40% en los hombros, con las hombreras bien ajustadas. La mochila debe estar pegada a tu espalda, con el centro de gravedad alineado con el tuyo. Para repartir la carga en tu mochila de tal forma que no te lastimes la espalda y que tengas fácil acceso a lo que necesitas, ten en cuenta los siguientes aspectos:
- Coloca los objetos pesados cerca de tu espalda y los más ligeros más alejados.
- Asegúrate de que el peso está distribuido simétricamente para evitar desequilibrios.
- Distribuye el peso de forma uniforme en ambos lados de la mochila.

Pasos para ajustar la mochila correctamente
- Aflojar todas las correas y cargar la mochila: Afloja los tirantes, el cinturón lumbar, la correa del pecho (si la hubiera) y las correas compresoras y estabilizadoras de la mochila. Luego carga la mochila con tu equipamiento de senderismo habitual.
- Medir la longitud de la espalda: Ajusta la longitud de la espalda de la mochila para que coincida con la tuya y lograr el máximo confort. Ajusta y bloquea la posición.
- Abrocharse el cinturón lumbar a la altura de la cadera: Abrocha el cinturón lumbar asegurándote de que queda alineado con la parte superior de los huesos de la cadera. La mayor parte del peso debe recaer sobre las caderas.
- Ajustar los tirantes: Una vez te hayas ajustado el cinturón, aprieta los tirantes hasta notar que el peso se distribuye cómodamente y de forma equilibrada entre la parte superior e inferior de la espalda. Si la mochila es demasiado larga, los tirantes no se apoyarán sobre tus hombros y cargarás todo el peso en tus caderas. Si la mochila es demasiado corta, resultará incómoda porque cargarás con todo el peso sobre tus hombros.
- Ajustar la correa del pecho: La mayoría de las mochilas de senderismo cuentan con una correa para el pecho que une los dos tirantes (llamada también correa sternum). Si puedes ajustar la altura de la correa del pecho, se recomienda que la sitúes en la parte superior del pecho. Ajusta la correa del pecho hasta colocarte los tirantes cómodamente y ceñir la mochila a tu espalda sin dificultar la respiración.
- Ajustar las correas estabilizadoras: Tu mochila puede llevar dos pequeñas correas situadas en la parte superior de los tirantes. Apriétalas para acercar la parte superior de la mochila a tu cuerpo, aumentando así la comodidad y estabilizando la carga. Así se evita que la parte superior de la mochila se balancee. Tensa los tirantes superiores ligeramente en un ángulo de 10°-30° para ayudar a distribuir el peso entre los hombros y las caderas.
- Ajustar las correas compresoras: Ajusta las correas laterales para una mayor estabilidad, especialmente útil durante el movimiento. Si llevas algún objeto sujeto al exterior de la mochila, asegúrate de que esté bien sujeto para que no se mueva.

Errores comunes al colocar la mochila
A continuación se detallan los errores más frecuentes y sus soluciones:
- Caer hacia atrás: Una mochila muy pesada puede hacer que sientas que te caes hacia atrás. Coloca los objetos pesados cerca de tu espalda y los más ligeros más alejados. Asegúrate de que el peso está distribuido simétricamente para evitar desequilibrios.
- Hueco entre el hombro y la correa: Si el cinturón lumbar está correctamente colocado y sigue habiendo un hueco, acorta ligeramente el ajuste de la longitud de la espalda.
- Demasiado peso en los hombros: Afloja un poco las hombreras. Si el cinturón lumbar está correctamente colocado y ajustado, pero no puedes aflojar suficientemente las hombreras sin crear un hueco, alarga ligeramente el ajuste de la longitud de la espalda.
- La mochila se inclina hacia un lado: Asegúrate de cargar la mochila de forma simétrica, distribuyendo el peso de manera uniforme en ambos lados.
- Usar la mochila sin ajustar las correas en cada uso: Para un ajuste óptimo, es importante que ajustes y desajustes las correas laterales en cada uso. Esto asegura que la mochila quede en la posición correcta.
- Colocar la mochila demasiado suelta: Una mochila debe ser ajustada de forma segura al cuerpo sin apretar demasiado. Si queda suelta, el peso no estará bien distribuido, y es posible que tu espalda o tus hombros se sientan tensos.
- Llevar la carga demasiado baja: Esto genera una tensión innecesaria en los hombros y puede hacer que el porteo se vuelva incómodo muy rápido.

Distribución de peso entre cadera y hombros
El cinturón es clave para una correcta colocación, ya que distribuye el peso de manera eficiente hacia tus caderas en lugar de cargar todo el peso en los hombros. El cinturón lumbar transmite el 80% del peso a las caderas, mientras que el 20% restante va a parar a los hombros y espalda a través de las hombreras. Al ajustar las hombreras, debes permitir que el 60-70% del peso descanse en tus caderas y el 30-40% en tus hombros. No debe haber ningún hueco entre las correas y tus hombros.
Asegúrate de que el peso está distribuido simétricamente para evitar desequilibrios. Si la mochila está bien ajustada, podrás transportarla durante largas distancias con comodidad y equilibrio.