Como Distribuir El Peso En Una Mochila?
Cuando realizamos largas caminatas por la montaña debemos prestar atención a la manera de distribuir el material que cargamos en la mochila. La colocación de los accesorios va a ser determinante para sentirnos cómodos a lo largo de tantos kilómetros. Distribuir de manera correcta el peso de la mochila nos permitirá disfrutar del trekking sin padecer dolores, lesiones ni sobrecargas.
Principios básicos del reparto de peso
Lo primero es lograr que la carga más pesada que llevemos esté lo más cerca de la espalda posible, centrada tanto a lo alto como a lo ancho. De lo contrario, provocará inercias al caminar y parecerá que llevas más peso del que realmente cargas, aumentando la tensión muscular y siendo más incómodo.
Como regla general no se debe cargar más del 25% del propio peso durante un trekking de larga distancia. Aproximadamente el 80% del peso de la mochila debe caer en las caderas y el resto en los hombros.
No es recomendable colgar objetos en el exterior de la mochila ya que te pueden desequilibrar. Además, dificultan la marcha en pasos estrechos y se pueden perder o romper con facilidad.

Zonas de carga de la mochila
El material debe guardar una jerarquía según su peso dentro de la mochila. A continuación se describen las tres zonas principales:
- (1) Tapa
- Zona para elementos pequeños con fácil y rápido acceso, como celular, lentes, gorra, etc. No se recomienda poner objetos pesados o grandes, ya que desestabilizan mucho y pueden golpearnos en la cabeza.
- (2) Cuerpo central
- Zona de más volumen que debe llenarse con cierto orden: elementos más ligeros (por ejemplo la ropa) deben ocupar las partes inferiores, laterales y superiores. Los elementos más pesados (por ejemplo carpa, comida, etc.) deben estar en la parte central más cercana al cuerpo.
- (3) Compartimento inferior
- La mayoría de mochilas de más de 40 litros tienen un compartimento inferior. Esta zona es ideal para elementos de poco peso y mucho volumen que ocuparían demasiado en el compartimento central. Por ejemplo: una bolsa de dormir, ropa sucia o unas zapatillas.

Dónde colocar cada objeto
La clave para distribuir el peso es asignar a cada tipo de objeto su lugar correcto dentro de la mochila:
- Objetos más pesados (como portátiles o libros): cerca de la espalda para distribuir bien el peso.
- Ropa y calzado: colocados enrollados al fondo.
- Algo de comer y cosas extra: en los compartimentos laterales o superiores.
- Material y gadgets: en los bolsillos pequeños, para acceder rápidamente.

Cómo aprovechar al máximo el espacio
Las bolsas organizadoras, la ropa enrollada y rellenar los pequeños huecos con calcetines te permitirán llevar más cosas y mantener la mochila organizada. Para aprovechar al máximo la mochila:
- Usa bolsas o fundas organizadoras.
- Enrolla la ropa en vez de doblarla.
- Rellena los pequeños huecos con calcetines o accesorios.
- Deja a mano las cosas que uses con frecuencia.
¿Quieres ir más allá? Prueba estos trucos de profesional:
- Usa fundas con códigos de color para las diferentes categorías.
- Crea separadores DIY con cartulinas o trozos de tela.
- Usa una aplicación para hacer una lista del contenido de la mochila.
- Reutiliza tus bolsas tipo tote bag para separar la ropa sucia de la limpia.

El ajuste perfecto de la mochila
Otro de los factores clave para sentirnos cómodos durante nuestras aventuras en la naturaleza es el ajuste que logremos con la mochila de senderismo que llevemos. A continuación se explica cómo conseguir ese ajuste perfecto para no sufrir dolores lumbares y mantener la comodidad durante toda la jornada de montaña:
- Afloja todo el sistema de correas de ajuste que integre la mochila para empezar de cero. Primero debemos cargar la mochila y, una vez esté distribuido el material, ajustaremos las correas de modo que logremos una simetría entre las dos mitades de nuestro cuerpo. La tensión debe ser la suficiente para que la mochila no rebote pero tampoco ahogue nuestra anatomía.
- El cinturón que encontraremos a la altura de la pelvis debemos abrocharlo de modo que el engranaje quede en la zona central del cuerpo.
Mantenimiento y organización continua
Tener la mochila organizada es una tarea simple si se siguen unas pautas regulares:
- Haz una limpieza general una vez a la semana.
- Ajusta su contenido según la estación.
- Embálala tras cada uso importante.
- Guárdala bien cuando no la estés usando.
Estas recomendaciones son generales y han resultado de mucha ayuda. De todas formas, es importante vivir la propia experiencia para conocer salida a salida la mochila y a uno mismo. De esta forma se irán ajustando a criterio propio las cosas que se vayan observando.