Como Evitar La Mochila?
Problemas en la espalda y lesiones
Una mochila usada de forma incorrecta puede causar problemas en la espalda e, incluso, lesiones.
Al cargar incorrectamente un peso importante sobre los hombros, la fuerza del peso puede tirarte hacia atrás. Para compensar, la gente que lleva mochilas pesadas a veces se inclina hacia adelante.
Debido a este peso excesivo y a esta postura tan poco natural, pueden acabar desarrollando dolor de hombros, cuello y espalda.
Si llevas la mochila sobre un solo hombro, o si llevas los libros en un bolso o maletín en bandolera, te puedes acabar inclinando hacia un lado para contrarrestar el peso adicional de lo que estás cargando.
Podrías desarrollar dolor en la parte baja y alta de la espalda, y hacerte distensiones en los hombros y el cuello.
Las correas demasiado estrechas y apretadas que se hunden en los hombros pueden causar hormigueo, así como adormecimiento y debilidad en los brazos y las manos.
Llevar una mochila pesada puede aumentar el riesgo de caídas, en especial en escaleras u otros lugares donde la mochila puede hacer que el usuario pierda el equilibrio.
- Te cuesta mucho quitarte la mochila.
- Te tienes que inclinar hacia delante al llevar la mochila.
- Te duele la espalda.
- Si reduces la carga de tu mochila o la manera en que la llevas pero te sigue doliendo la espalda o se te duermen o tienes cosquilleos en brazos o piernas, llama a tu médico.

Elección de la mochila
Las mochilas son mejores opciones que las bandoleras y las carteras que se llevan colgadas de un hombro para trasportar libros y otros materiales escolares.
Esto se debe a que el peso que cargan las mochilas se reparte uniformemente por todo el cuerpo.
Los músculos más fuertes del cuerpo, los de la espalda y los del abdomen, son los que cargan el peso de la mochila.
Al elegir una mochila, busca una que sea adecuada para el tamaño de tu hijo.
- Busca una mochila provista de dos tiras o correas acolchadas que vayan sobre los hombros.
- Cuanto más anchas sean las tiras, mucho mejor.
- Busca una mochila provista de cinturón abdominal, que ayuda a distribuir el peso más uniformemente por todo el cuerpo.
- Las mochilas con múltiples compartimientos también pueden ayudar a distribuir mejor el peso.
- Y la elección de una mochila que sea ligera también ayuda controlar el peso.
- Respaldo acolchado.
- Utilice la correa de cintura si planea transportar cargas pesadas.
- Mochila con ruedas si planea transportar cargas pesadas.
Asegúrate de que la mochila tenga dos correas anchas. Hay algunas mochilas que también sirven como bolsos bandolera pero, aunque son elegantes, no te serán útiles para cargar mucho, ya que pondrán todo el peso en un solo lado de tu columna.
Dos correas anchas distribuirán el peso de la mochila en tus dos hombros, mientras que las correas angostas se te clavarán y te causarán dolor.

Distribución de la carga
Por muy bien diseñada que esté una mochila, llevar menos peso siempre es lo mejor.
Usa una balanza de baño para comprobar que el peso de tu mochila no supera el 10 al 20 % de tu peso corporal.
La mochila no debe superar el 15% del peso corporal del niño.
Un peso excesivo de la mochila puede generar dolores en hombros, cuello y espalda, además de alteraciones en la postura corporal.
- Usa el casillero de tu centro de estudios para no tener que cargar en tu mochila todos los libros para las clases de toda la jornada escolar.
- Cuando te prepares la mochila, coloca los objetos más pesados para que te queden más cerca de la espalda.
- No metas toda la carga dentro del compartimento principal.
- Usa los bolsillos laterales para repartir el peso.
- Si la mochila te pesa mucho pero necesitas llevar muchos libros, saca algunos de ellos de la mochila y llévalos en las manos.
Organiza los objetos en el interior de manera que los más pesados queden en la parte inferior y hacia el centro de la mochila.
Asegúrate de usar todas las divisiones. Cuanto más puedas distribuir el peso en tu mochila, más liviana te parecerá.
Dado que el peso no estará simplemente descansando en un lugar, tu cuerpo lo cargará más equilibradamente.
Trata de usar todos los compartimentos y bolsillos con cierre, especialmente los que estén a los costados y cerca de tus hombros.

Colocación y ajuste
Lleva la mochila por las dos asas, preferiblemente anchas y acolchadas y nunca llevar la mochila mediante una sola asa.
El respaldo debe ser acolchado.
Es preferible que tenga agarre en la cintura mejor, ya que realiza un mejor reparto de las cargas.
- Usa las dos tiras de los hombros.
- Apriétate bien las correas para que la mochila te quede bien ajustada al cuerpo.
- Apoya la mochila en el centro de la espalda sin que se te resbale hacia las nalgas.
- La mochila debe ir pegada a la espalda, con las asas bien ajustadas al cuerpo y sin que la mochila sobrepase la cintura.
- El ancho de la mochila no debe ser mayor al de los hombros.
- La postura debe ser erguida.
El fondo de la mochila debería descansar sobre la línea de tus caderas o justo a la altura en la que usas el cinturón.
Cargar la mochila correctamente te puede ayudar a evitar que te lesiones la espalda.
Al igual que cuando cargas cualquier objeto pesado, flexiona las rodillas cuando levantes la mochila para ponértela sobre ambos hombros.
A la hora de colocarse la mochila levántala primero a una mesa y colócatela desde ahí para evitar agacharte.
Para levantar una mochila correctamente, flexione las rodillas.

Reducir el contenido
Las mochilas son una parte útil de la vida escolar, sirven para llevar los libros, papeles y otras pertenencias importantes de casa a la escuela.
Sin embargo, es fácil sobrecargar una mochila, especialmente cuando en su interior se acumulan libros y papeles olvidados. Esto puede causar incomodidad, fatiga y hasta una lesión.
- Vacía tu mochila.
- Deshazte de los trabajos viejos.
- Desecha la basura.
- Saca los libros y las carpetas viejas.
- Decide qué necesitarás todos los días.
- Guarda las cosas pesadas cerca de la parte trasera.
- Guarda cosas en tu casillero.
- Planea tu día la noche anterior.
- Limpia tu mochila todas las semanas.
Con el tiempo, los recibos, volantes y otra basura se tiende a acumular en la mochila. Todo esto se traspapela entre las cosas importantes y se olvida, sumando al peso de la mochila con el tiempo.
Revisa tu mochila y elimina toda la basura, tírala si realmente es innecesaria.
Piensa en lo que realmente usarás todos los días: cuánto papel, cuántas plumas, cuánto maquillaje, qué artículos para el gimnasio. Quita las cosas extras o las cantidades excesivas de estos artículos.
Si sabes que no vas a necesitar algo, sácalo de tu mochila. Revísala todas las semanas a fin de asegurarte de no haber acumulado las mismas cosas viejas.
Medidas para prevenir lesiones
Una excelente forma de prevenir las lesiones de espalda consiste en fortalecer los músculos del torso, que incluyen los músculos abdominales y de la parte baja de la espalda.
El levantamiento de pesas, el pilates y el yoga son eficaces para fortalecer los músculos del tronco.
- Dolor de espalda, cuello u hombros
- Anima a tu hijo o adolescente a que te avise si siente dolor de espalda, cuello u hombros mientras lleva una mochila o después de usarla. Estos síntomas pueden indicar que la mochila no le queda bien o que lleva demasiado peso.
- Mochila demasiado pesada
- Si la mochila parece demasiado pesada, pídele que saque algunos libros y los lleve en brazos para aliviar la carga en la espalda.
- Distribución del peso
- Revisa también la distribución del peso en la mochila y coloca los objetos más pesados en la parte inferior y hacia el centro.
- Dolor persistente
- No ignores ningún dolor de espalda en un niño o adolescente.
- Taquilla
- Anime a su hijo a que, cuando tenga tiempo libre durante el día, pase por su taquilla para dejar o cambiar los libros más pesados.
Si su hijo tiene dolor de espalda que no mejora, considere programar una cita con su pediatra.