Como Limpiar La Lente?
Limpiar correctamente la lente de un objetivo fotográfico es una de las obligaciones básicas de cualquier fotógrafo. Los cristales con los que se fabrican los objetivos son bastante delicados y se rayan con cierta facilidad, por lo que la limpieza debe ser algo puntual y no demasiado frecuente. Piensa que siempre será mejor un objetivo algo sucio que rayado.
Cuándo limpiar el objetivo fotográfico
La respuesta es bastante obvia: cuando esté sucio. No hace falta que lo limpies en profundidad después de cada salida. Por lo general, el objetivo se ensuciará principalmente si hay mucho polvo, lluvia o si lo apoyas en superficies sucias. Cada vez que limpias una óptica esta se ve afectada y, aunque no sean visibles a simple vista, siempre van quedando marcas.
Plantéate hacer una limpieza más profunda sólo en los casos más extremos:
- Si lo has tocado con los dedos: las huellas son aceitosas y ácidas y pueden dañar la cobertura antirreflectante de la lente frontal.
- Si con la brisa marina ha caído alguna gota de agua de mar: éstas contienen pequeños cristales de sal que podrían dañar la superficie óptica.
- Si el aceite o grasa se ha adherido al cristal.
La mayoría de las veces, con una pera limpiadora podrás quitar la suciedad de la lente frontal y no hará falta una limpieza más profunda. Limpiar demasiado las lentes es definitivamente un problema de novato: las lentes se rayan fácilmente si no tienes cuidado y, ópticamente, las lentes no suelen necesitar limpieza.

Material necesario para limpiar la lente
Los kits de limpieza oscilan entre los 10 y 20 euros. A la larga ahorrarás dinero, ya que siempre te va a salir mucho más caro un nuevo objetivo o su reparación en el servicio técnico. El material necesario incluye:
- Pera limpiadora (soplador)
- Este accesorio debería ser un básico en la mochila de cualquier fotógrafo. Está diseñada para lanzar ráfagas de aire sobre objetivos y sensor, y suele ser bastante efectiva en la mayoría de ocasiones. Su precio ronda los 10€. También existen sprays de aire a presión, pero gastarás más dinero y son más incómodos de transportar. Se recomienda un soplador simple en lugar de un soplador con pincel. Evita el aire comprimido enlatado, que puede empujar el polvo hacia el interior del objetivo o añadir humedad.
- Gamuza de microfibra
- Estas gamuzas son exactamente las mismas que las que se usan para limpiar las gafas. Son de un tejido fino y suave y absorben muy bien el polvo. Su precio es muy reducido, por lo que siempre conviene llevar varias. Guárdala en una funda exclusivamente para ella para que no se manche de polvo.
- Alcohol isopropílico
- Es un líquido transparente que se utiliza como disolvente de limpieza. La principal diferencia frente al alcohol etílico es que no posee absolutamente nada de agua, lo que hace que se evapore muy rápido sin dejar resto alguno. Solo debe usarse en casos extremos para eliminar la suciedad de los dedos grasos.
- Pincel limpiador
- Estos pequeños pinceles destinados a la limpieza exclusiva de lentes son bastante útiles para retirar polvo o pelusas. De materiales muy suaves, al pasarlo por tu objetivo no rayarás las lentes. En un extremo suelen llevar una pequeña brocha y en el otro una pequeña almohadilla de pulir para eliminar huellas dactilares. Rondan los 5 euros. Jamás toques estos cabezales con los dedos.
- Guantes de látex
- Al efectuar una limpieza más profunda en casa, siempre es conveniente utilizarlos: evitan impregnar la lente con la grasa de la piel, que es súper nociva para estos cristales, y protegen del alcohol que se utilice.
- Bastoncillos de algodón y agua destilada
- Útiles para limpiezas húmedas. Se sumerge el bastoncillo en agua destilada, se golpea para eliminar la mayor parte del agua, y se limpia la lente para recoger la mayor parte de la suciedad. También son útiles para aplicar isopropanol en manchas de grasa, poniéndolo en el bastoncillo y no rociándolo sobre la lente.

Cómo limpiar la lente paso a paso
- Apague la cámara y retire el objetivo. Apague la cámara antes de limpiarla para evitar daños accidentales. Separe el objetivo del cuerpo de la cámara para un mejor acceso. Desmonte y monte la lente en un lugar libre de polvo.
- Sujeta el soplador a unos centímetros del objetivo y aprieta suavemente para eliminar el polvo suelto.
- Utilice un cepillo para lentes de cerdas suaves para eliminar las partículas restantes. Sea cuidadoso para no rayar la superficie de la lente.
- Aplique la solución limpiadora de lentes. Humedezca ligeramente una toallita o un paño con solución limpiadora para objetivos. No aplique nunca el líquido directamente sobre el objetivo, ya que podría filtrarse en su interior.
- Limpie suavemente la lente con un movimiento circular, empezando por el centro y moviéndose hacia fuera. Ejerza una ligera presión y evite frotar. Repita si es necesario con una parte nueva del paño o con una toallita nueva.
- Para manchas difíciles con aceite o grasa, haga una pasada con isopropanol aplicado en el bastoncillo de algodón, nunca rociado sobre la lente. Los recubrimientos modernos de las lentes deberían estar bien con esto.
- Inspeccione si hay rayas o manchas comprobando la lente bajo la luz.

Lo que nunca debes hacer con tus objetivos
Casi más importante que lo que debes hacer para limpiar tus objetivos, es lo que nunca debes hacer para limpiarlos:
- No toques la lente con tus dedos. En nuestra piel hay una grasilla que manchará tu lente de forma inmediata, es difícil de retirar y es corrosiva: puede dañar el material antirreflectante de la superficie óptica.
- No frotes el cristal con la camiseta o el jersey. Las fibras de camisetas, jerseys u otras prendas suelen ser bastante más duras y ásperas, y es más fácil de lo que crees rayar la lente del objetivo.
- Nunca uses tu vaho ni soples la lente. Es posible que queden partículas de saliva difíciles de quitar cuando se secan. Además, nuestro aliento contiene humedad, y esta puede causar hongos y moho en la lente.
- No limpies con ningún otro líquido que no sea alcohol isopropílico. No utilices jabón u otros productos limpiadores. El agua del grifo contiene sales minerales con las que podrías rayar los cristales de la óptica.
- No viertas el alcohol directamente sobre la lente. Vierte un poquito sobre la gamuza de microfibra y posteriormente limpia con ella la lente.
- No presiones demasiado fuerte al limpiar. Si quedara algún resto de suciedad podrías rayar el cristal con bastante facilidad.
- No te alarmes si hay polvo dentro del objetivo. Que un objetivo tenga algo de polvo en su interior no es un problema; lo normal es que ni afecte a las fotos. Ni te plantees abrir el objetivo: si afectara a tus fotografías, acude al servicio técnico.

Consideraciones sobre el revestimiento de la lente
Debes leer el manual de tu lente, ya que te dirá cómo limpiar esa lente específica. Por ejemplo, para lentes con revestimiento de flúor: un simple desempolvado suele ser suficiente. Para la mayoría de las cosas, usa algodón limpio y suave o pañuelos para limpiar lentes con un movimiento circular hacia afuera. Para las manchas difíciles, usa un paño con una pequeña cantidad de agua destilada, etanol o limpiador de lentes de terceros.
Si no tiene revestimiento de flúor: un simple desempolvado suele ser suficiente; de lo contrario, usa un paño con una pequeña cantidad de agua destilada, etanol o limpiador de lentes de terceros. Para cualquier lente con recubrimientos fabricados antes de finales de los 60 o principios de los 70, ten mucho cuidado con el uso de isopropanol.
Mantenimiento preventivo de la lente
Para mantener el objetivo de tu cámara limpio y en buenas condiciones, ten siempre a mano un kit de limpieza de objetivos. Unos objetivos limpios son fundamentales para obtener buenas imágenes, y un mantenimiento regular con técnicas de limpieza adecuadas son fundamentales para preservar la longevidad y el rendimiento de tu objetivo.
Trata de limpiar el objetivo antes de salir a fotografiar. Recuerda guardar la gamuza de microfibra en una funda exclusivamente para ella, para que no se manche de polvo y después al limpiar ensucies más que otra cosa. Piensa que el cuerpo de tu cámara quizá se quede obsoleto y lo cambies de vez en cuando, pero un objetivo bien cuidado y en buen estado puede aguantar contigo y serte útil toda la vida.