Como Transportar Tu Cámara De Fotos?
Cuando sales a hacer fotos con tu cámara réflex conviene que la transportes junto al resto de sus accesorios en una bolsa o mochila adecuada para evitar posibles golpes del traslado. Si tu cámara es compacta no necesitas nada muy sofisticado, pero si tu cámara es réflex y quieres llevarte todos sus accesorios, sí necesitarás una mochila preparada y con sus compartimentos acolchados como medio de protección. Antes que nada, deberás decidir si te quieres llevar solo la cámara o también sus accesorios y en función de eso elegir un tipo u otro de bolsa de transporte.
Tipos de bolsas para transportar tu cámara
- Bolsa para cámara compacta
- Se trata de una funda muy simple. Además de guardar la cámara, tiene cierto espacio para almacenar alguna tarjeta de memoria extra o, incluso, puede que hasta una segunda batería. Precio: desde unos 10 euros.
- Pistolera (holster)
- Este tipo de funda permite guardar la cámara y alguna tarjeta de memoria o batería extra, pero nada más. Si lo que buscas es guardar además otros accesorios tipo objetivos o filtros, esta no sería el artículo más conveniente. Precio: desde unos 15 o 20 euros.
- Bolsa de hombro (shoulder)
- La bolsa de hombro es más grande que la pistolera. Permite guardar más accesorios (objetivos, flash...) en sus diferentes compartimentos. Precio: desde 25 euros.
- Mochila bandolera (slingbag)
- La mochila bandolera es más cómoda de llevar que la de hombro. Es más ergonómica y tu espalda agradecerá que su parte trasera sea acolchada. Permite un acceso rápido a la cámara sin necesidad de quitarse la mochila, ya que basta girarla para traer la mochila al costado, abrir la cremallera, coger la cámara y disparar. Precio: desde 30 euros.
- Mochila clásica (backpack)
- Con esta mochila dispondrás de más espacio para llevar los accesorios que necesites y el peso estará más repartido. La mayoría cuenta con compartimentos que podrás colocar como quieras ya que sus separadores con velcro en sus extremos te ayudarán a ordenar la mochila a tu antojo. El inconveniente, comparado con la bandolera, es que para acceder a su contenido deberás quitarte la mochila. Precio: desde 30 euros.
- Maletín (case)
- Es un maletín acolchado en su interior. Está pensado para los profesionales que les gusta llevar consigo un equipo voluminoso con muchos accesorios. Precio: desde 50 euros.
- Funda para objetivo
- Los objetivos son delicados, por ello si no te queda espacio en la bolsa puedes optar por esta funda especial que tiene su interior acolchado. Cuenta con una hebilla con la que podrás engancharlo al cinturón y tenerlo a mano en cualquier momento. Precio: desde 20 euros.

Ventajas e inconvenientes según el tipo de bolsa
Todos los modelos que hay en el mercado son unisex y también permiten que te lleves tu cámara de viaje sin problema. Por tanto, la elección de un tipo u otro se debe basar en buscar el modelo que mejor se ajuste a tus necesidades y resulte más cómodo para el uso que vayas a darle.
- La bolsa de bandolera es más versátil que una mochila: simplemente la abres y coges lo que quieres coger, sin tener que parar y soltarla cada vez.
- La mochila clásica distribuye mejor el peso, pero para acceder a su contenido deberás quitártela, lo que resulta menos práctico en movimiento.
- Las bolsas de hombro y messenger son más fáciles de vigilar si estás en un tren concurrido o haciendo turismo, en cualquier lugar donde los carteristas puedan dirigirse a los turistas.
- Una bolsa que no parezca una bolsa de cámara ofrece cierta ventaja de sigilo: no llama la atención y reduce el riesgo de robo.
- Las mochilas con apertura lateral permiten sacar la cámara y disparar sin quitarse la mochila mientras se camina.

Cómo usar un inserto o funda interna para cámara
Un inserto interno para cámara es esencialmente una funda acolchada para tu cámara y objetivo. Permite proteger el equipo fotográfico sin tener que adquirir una bolsa o mochila completamente diferente. Existen en diferentes tamaños de distintos fabricantes.
El inconveniente de usar un inserto o funda es que crea una capa adicional que hay que desabrochar para llegar a la cámara, lo que puede resultar molesto para algunos. Sin embargo, también crea una barrera contra los carteristas. En general, usar un inserto o funda para cámara permite guardar la cámara en cualquier bolsa que estés usando cómodamente en ese momento, ya sea una mochila, una mochila de expedición o un bolso.

Uso del arnés de cámara
Los arneses de cámara están diseñados con el acceso rápido en mente. Te permiten alcanzar, agarrar tu cámara y tomar fotos muy rápido. Hay muchos tipos de arneses de cámara, pero las versiones que se quedan con la cintura y en su cuerpo son las opciones más cómodas y seguras.
- Arneses de chaleco: admiten y aseguran una o múltiples cámaras con una lente larga, manteniéndola siempre lista. El portador de chalecos de cámara distribuye el peso de la cámara para ayudar a disminuir la fatiga de largos días de disparo.
- Arneses de honda: mantiene tu cámara cerca de tu cuerpo sin moverse mucho. Están diseñados para abrazar tu cuerpo, manteniendo tu equipo ajustado y cómodo. El arnés de cámara al estilo de ling es mejor para el uso de la cámara única y los fotógrafos activos.
- Arneses de cinturón: son un transportista versátil para cámaras, lentes y equipo adicional. Aseguran tu cámara a tu cadera para ayudar a implementar tu cámara rápida y silenciosamente para disparar instantáneamente.

Cómo transportar la cámara de forma discreta
Viajar con la fotografía te permite capturar la esencia de nuevos lugares, pero cargar con una cámara a veces puede hacer que destaques como turista. Mezclarte con los locales no solo mejora tu experiencia de viaje, sino que también puede mejorar tu fotografía al hacerte menos conspicuo.
- Una correa de muñeca puede ayudarte a mantener tu cámara segura mientras la hace menos notable, sin una correa de cuello que te haga parecer un turista.
- Un cinturón de cámara es una buena forma de llevar la cámara a nivel de cadera, haciéndola menos notoria para quienes te rodean.
- Disparar desde la cadera es una técnica donde tomas fotos sin llevar la cámara hasta el ojo, lo que puede ser efectivo para la fotografía callejera y ayuda a evitar llamar la atención.
- Para disparar desde la cadera: usa un objetivo gran angular para aumentar tus posibilidades de capturar el sujeto; ajusta tu cámara a un ISO más alto para garantizar velocidades de obturación más rápidas y reducir el desenfoque por movimiento; practica encuadrar tus tomas sin mirar por el visor para mejorar la precisión.
- Una bolsa de lona médica resistente conseguida en una tienda de excedentes militares con un inserto para cámara también es una opción práctica: el inserto protege la cámara y un par de objetivos, y los bolsillos guardan el flash y otros accesorios, sin parecer una bolsa de cámara.
Cómo empacar correctamente la cámara para el transporte
Compra una bolsa adecuada, con el tamaño apropiado para tu cámara con la lente montada en ella, de esas bolsas especiales para equipo fotográfico que tienen material con relleno para amortiguar los golpes; algunas incluso vienen con partes desmontables que permiten acomodar el interior a tu gusto usando piezas de velcro.
- Acomoda el interior de tu bolsa y coloca con mucho cuidado tu cámara.
- Si vas a llevar en esa misma bolsa otras lentes o accesorios, asegúrate de que no se estén golpeando entre sí, eso sí podría dañarlas.
- Durante el transporte asegúrate de que la bolsa no se golpee o vaya a estar presionada por otras piezas de equipaje, eso podría causar daños en las partes de cristal del cuerpo, en los botones o incluso en la parte donde la lente se une al cuerpo.
- Si la llevas en tu automóvil, no la pongas en el maletero; siempre es mejor llevarla contigo en el interior, ya que el maletero es la zona donde se ocasionan más movimientos, saltos y cambios de posición por el movimiento del mismo vehículo.
- Si tu lente ofrece un mecanismo para "asegurar" las partes del zoom, úsalo, pero no te olvides que lo has activado y por error vayas a forzar el zoom. Este mecanismo es muy útil cuando nos colgamos la cámara al hombro y por la fuerza de gravedad el zoom se "sale".
Equipo recomendado para llevar de viaje
Para viajeros aficionados a la fotografía, lo más importante es viajar ligero. Cuando se trata de objetivos, hay que considerar qué se va a fotografiar. Dado que el peso es un factor, se recomienda llevar objetivos zoom. Para muchas personas, un objetivo de 16-35 mm o 24-70 mm es todo lo que necesitan: son lo suficientemente angulares para fotografiar escenas urbanas y panoramas de montaña, y ofrecen algo de zoom en caso de querer acercarse al sujeto.
- Trípode: si vas a fotografiar en condiciones de poca luz o quieres hacerte fotos solo, es una buena idea viajar con un trípode pequeño. Se recomienda uno que pese 4 libras o menos.
- Tarjetas de memoria: es mejor llevar varias tarjetas de menor capacidad que una tarjeta con toda la capacidad. Si hay algún problema no perderás todo el trabajo.
- Batería y cargadores: una powerbank, el cargador de batería y el cargador que se conecta al mechero del coche. Si se viaja al extranjero, el adaptador de enchufe con varias salidas de USB para cargar más dispositivos en un solo enchufe.
- Kit básico de limpieza: pera sopladora, líquido limpiador de sensor con su palillo limpiador y paño para las lentes.
- Teléfono móvil: sirve como linterna, disparador remoto e incluso para añadir las coordenadas GPS a las fotos y videos.
- Correas Peak Design: su sistema de anclaje facilita desacoplar las correas de los cuerpos de cámara para almacenamiento o vuelos.
Consideraciones de seguridad al viajar con equipo fotográfico
Cuando viajes, siempre lleva una mochila para cámara que cumpla con los requisitos para equipaje de mano. Nunca factures tus cámaras voluntariamente. Si viajas con una cantidad significativa de equipo, puede valer la pena viajar con un maletín Pelican como equipaje de mano: esto significa que no tienes que cargar todo ese pesado equipo fotográfico en la espalda y garantiza la seguridad del equipo, ya que estos maletines están muy acolchados y se pueden bloquear.
El maletín estándar normalmente viene con espuma que puedes retirar según el tamaño y la forma de los artículos que deseas transportar. Alternativamente, puedes adquirir un conjunto de divisores para maximizar el espacio en tu maletín. Aunque esta es posiblemente la forma más segura de viajar con equipo fotográfico, no es la más práctica para viajes internacionales, a menos que estés específicamente en un viaje fotográfico.