Cual Es El Microscopio?
Un microscopio es un instrumento que permite la observación de objetos indetectables para la vista humana. El significado de microscopio viene de la conjunción de dos conceptos: "micro" que equivale a pequeño y "scopio" cuya definición sería observar; de esta manera, se referiría a observación pequeña. Los microscopios son instrumentos diseñados para adquirir imágenes visuales o fotográficas ampliadas de objetos pequeños. Un microscopio debe ejecutar tres tareas: producir una imagen magnificada; distinguir los detalles de dicha imagen, y hacer que estos detalles sean visibles para el ojo humano o la cámara.
Un microscopio es un instrumento óptico diseñado para ampliar y hacer visible la imagen de objetos que son demasiado pequeños para ser observados a simple vista. Gracias a su capacidad de magnificación, este dispositivo permite el estudio minucioso y detallado de estructuras microscópicas, como células, bacterias, cristales minerales, tejidos biológicos o incluso diminutos componentes electrónicos.
Función principal del microscopio
Un microscopio es un instrumento que amplía objetos pequeños, permitiendo observar detalles como estructuras celulares y orgánulos. Algunos microscopios incluso se pueden usar para observar un objeto a nivel celular, lo que permite a los científicos ver la forma de una célula, su núcleo, las mitocondrias y otros orgánulos. Si bien el microscopio moderno tiene muchas partes, las piezas más importantes son sus lentes. Es a través de las lentes del microscopio que la imagen de un objeto se puede ampliar y observar en detalle.
Un microscopio de luz simple manipula cómo entra la luz en el ojo usando una lente convexa, donde ambos lados de la lente están curvados hacia afuera. Cuando la luz se refleja en un objeto que se observa bajo el microscopio y pasa a través de la lente, se dobla hacia el ojo. Esto hace que el objeto parezca más grande de lo que realmente es.
En cualquier laboratorio moderno, el microscopio es una herramienta imprescindible, utilizada ampliamente en áreas como la biología, la medicina, la química y la ciencia de materiales. Por ejemplo, en el entorno hospitalario, se emplea habitualmente para analizar muestras de sangre, identificar agentes infecciosos o diagnosticar enfermedades.

Historia e invención del microscopio
- Inventor y fecha
- Zacharias Janssen, un fabricante de anteojos holandés, es considerado el inventor del microscopio compuesto, con posible colaboración de su padre Hans Janssen. El microscopio fue inventado a principios de la década de 1590, según descripciones históricas de la época.
- Diseño inicial
- El diseño inicial consistía en un tubo con lentes cóncavas y convexas, montado en un trípode de latón, que podía ampliar imágenes entre tres y nueve veces su tamaño original.
- Primeros usos científicos
- Los primeros usos incluyeron observaciones publicadas por Henry Power y la confirmación de la teoría de la circulación sanguínea por Marcello Malphigi en 1661. En 1667, el biólogo italiano Marcello Malpighi fue el primero en investigar los tejidos vivos a través del microscopio.
- El microscopio simple
- Hace más de 500 años, se desarrollaron lentes de aumento rudimentarias hechas de vidrio con formas convexas. El microscopio simple, o lente de aumento, se optimizó en el siglo XVII gracias al trabajo de Anton von Leeuwenhoek, quien fue capaz de observar organismos microscópicos unicelulares (a los que llamó "animálculos") e incluso algunas bacterias más grandes.
- El microscopio compuesto
- A inicios del siglo XVII, en función en los trabajos de los hermanos Janssen (Países Bajos) y de Galileo (Italia), se desarrolló el microscopio compuesto. En su forma más simple, constaba de dos lentes convexas alineadas en serie: un objeto de vidrio (objetivo) más cercano al objeto o muestra, y un ocular más cercano al ojo del observador. El objetivo proyecta una imagen magnificada hacia el interior del tubo del cuerpo del microscopio y en seguida el ocular aumenta aún más la imagen proyectada por el objetivo.

Evolución del microscopio compuesto
Durante los siglos XVII y XVIII, el desarrollo de los microscopios compuestos estaba sujeto a las dificultades planteadas por la aberración óptica (tanto a nivel cromático como esférico). Las imágenes producidas a menudo eran borrosas y presentaban halos cromáticos. A mediados del siglo XVIII, los fabricantes de lentes descubrieron que, al combinar dos lentes de vidrio con diferentes dispersiones de color, podía reducirse o eliminarse gran parte de la aberración cromática. No fue hasta principios del siglo XIX que las lentes dotadas de corrección cromática se hicieron comunes en los microscopios compuestos.
Los siglos XVIII y XIX fueron testigos de una gran mejora en cuanto a la mecánica y la óptica de los microscopios compuestos. A mediados del siglo XIX, el latón era la aleación preferida para producir microscopios de alta calidad. Surgieron muchos fabricantes de microscopios en Inglaterra y Alemania durante este tiempo. A finales del siglo XIX, para reducir los costos, los fabricantes de microscopios comenzaron a pintar el exterior del cuerpo y el soporte de los microscopios, así como las platinas y otras partes fijas.
Durante el primer cuarto del siglo XX, muchos fabricantes de microscopios comenzaron a sustituir el latón por el hierro fundido en los estativos y las platinas de los microscopios. Estos microscopios de principios del siglo XX todavía se apoyaban en un diseño común: eran monoculares con un espejo de subplatina que se usaba con una lámpara externa para iluminar la muestra.

Microscopios modernos
- Los microscopios modernos superan con creces las especificaciones de diseño de aquellos fabricados antes de mediados del siglo XX.
- La formulación del vidrio ha mejorado enormemente, lo que permite una corrección de la aberración óptica más elevada que antes.
- Los revestimientos de lentes antideslumbrantes sintéticos ahora son mucho más avanzados.
- La tecnología de circuitos integrados ha permitido a los fabricantes producir microscopios "inteligentes" que incorporan microprocesadores en el soporte del microscopio.
- La fotomicrografía es más fácil que nunca con accesorios que monitorean la intensidad de la luz, calculan la exposición en función de la velocidad de la película y ejecutan automáticamente tareas complejas como el horquillado, la exposición múltiple y la fotografía en intervalos de tiempo.
- En el siglo XX, se introdujeron instrumentos con mejor resolución, técnicas de mejora del contraste, etiquetado fluorescente e imágenes digitales, revolucionando campos como biología, química y microelectrónica.

Relación entre el microscopio y el ojo humano
Dado que muchos usuarios de microscopios confían en la observación directa, es importante comprender la relación entre el microscopio y el ojo humano. El ojo humano puede distinguir el color en la porción visible del espectro: de violeta a azul, de verde a amarillo y de naranja a rojo; sin embargo, no puede percibir los rayos ultravioleta o infrarrojos. El ojo también puede percibir diferencias en el brillo o la intensidad que van del negro al blanco hasta todos los tonos de gris intermedios.
Los receptores del ojo que permiten detectar el color se denominan células cónicas. Las células que permiten distinguir los niveles de intensidad —pero no del color— son las celdas bastón (o bastoncillo). Cada uno de estos tipos de células se halla en la retina, en la parte posterior de la pared del globo ocular. Para que una imagen pueda verse claramente, debe proyectarse sobre la retina en un ángulo visual suficiente. Además, debe existir suficiente contraste entre los detalles adyacentes y el fondo para hacer visible la imagen ampliada y resuelta. Puesto que el cristalino del ojo presenta una capacidad limitada con respecto a la modificación de su forma, la distancia de visualización convencional aceptada es de 10 pulgadas o 25 centímetros.
Técnicas ópticas para mejorar el contraste
Un problema común en la microscopía es el bajo contraste que se produce cuando la luz pasa a través de muestras muy delgadas o se refleja en superficies con un alto grado de reflectividad. A fin de superar la falta de contraste, se han desarrollado varias técnicas ópticas dedicadas a aumentar el contraste y proporcionar variaciones de color en las muestras:
- Luz polarizada
- Procesamiento de imágenes con contraste de fase
- Contraste de interferencia diferencial
- Iluminación de fluorescencia
- Iluminación de campo oscuro
- Iluminación Rheinberg
- Contraste de modulación Hoffman
- Uso de varios filtros ópticos de gelatina
Usos prácticos del microscopio
Casi todo el mundo, en un momento dado, ha visto el mundo a través de un microscopio óptico. La mayoría de las personas ha vivido esta experiencia durante las clases de biología de la escuela secundaria o la universidad. Con un microscopio es posible analizar las células del cuerpo o incluso una gota de sangre. Usando un microscopio para ver este tipo de cosas de cerca, un médico es capaz de distinguir células de cáncer, bacterias y otros factores problemáticos que podrían ser los causantes de las enfermedades que padecen las personas.
Además, en el campo de la investigación científica, los microscopios facilitan la observación directa de microorganismos, estructuras celulares y compuestos químicos, lo que puede ser esencial para el desarrollo de nuevos tratamientos médicos, medicamentos innovadores o avances en el conocimiento de los materiales. La microscopía se ha convertido en una herramienta popular en las ciencias físicas y de los materiales, así como en la industria de los semiconductores, donde se requiere observar las características superficiales de los nuevos materiales de alta tecnología y circuitos integrados. También ha demostrado ser útil en la ciencia forense al facilitar el examen de cabellos, fibras, ropa, manchas de sangre, balas y otros elementos asociados a delitos.
Los avances modernos a nivel de las tinciones con fluorocromos y técnicas de anticuerpos monoclonales han dado cabida al gran crecimiento del uso del microscopio fluorescente, tanto en el análisis biomédico como en la biología celular. Las ciencias biológicas y médicas han dependido fuertemente de la microscopía para resolver problemas relacionados con las características morfológicas de las muestras, y como herramienta cuantitativa para registrar características y datos ópticos.