De Quien Es La Mochila?
La historia de la mochila guarda muchas sorpresas. En un momento en que esta compañera indispensable está presente en todas partes de nuestra vida diaria, desde la escuela hasta la oficina y las excursiones, ¿cómo no preguntarnos de dónde viene y cómo ha evolucionado? Muchos de nosotros nos movemos todos los días por la calle con una mochila colgada a la espalda, pero ¿cuántos de vosotros os habéis preguntado cuándo se inventaron las mochilas?
Los orígenes y la evolución histórica de la mochila
Las mochilas se crearon para satisfacer la necesidad de llevar madera, armas, alimentos y otros utensilios de una forma cómoda. La primera mochila, hecha con pieles de animales, se remonta alrededor del año 3.000 a.C. Su propietario se llamaba Otizi y se cree que fue el primer excursionista de la historia que la utilizó para sus viajes.
Las primeras formas conocidas de mochilas datan de la antigüedad, cuando los viajeros utilizaban recipientes rudimentarios. Los griegos transportaban sus pertenencias en bolsas hechas de piel de animal o tela tejida, mientras que los romanos usaban la «sarcina», una mochila militar sujeta a un palo de madera. En la edad media, los peregrinos y comerciantes llevaban sus pertenencias personales en bolsas o riñoneras. Estos sistemas de transporte evolucionaron hacia modelos más estructurados con la aparición de armazones de madera y correas de cuero.
La alforja (del alemán «hafersack», que significa «saco de avena») se considera la antecesora directa de la mochila moderna. Ampliamente utilizada por los soldados europeos, esta bolsa militar equipó a las tropas de Napoleón. Confeccionada en piel de vacuno con su pelo natural intacto, mide aproximadamente 43 cm de ancho, 13 cm de profundidad y 37 cm de alto. Este robusto contenedor organiza las pertenencias personales del soldado en cuatro compartimentos, con correas de cuero para sujetar un abrigo enrollado. Su estructura y funcionalidad la convierten en un accesorio multifuncional, que puede usarse como asiento o almohada improvisada.

Cronología de las etapas clave en la historia de la mochila
- Siglo XVII — Primeras estructuras rígidas
- Creación de marcos de madera unidos a la parte posterior con correas de cuero.
- Siglo XVIII — Estandarización militar
- Adopción de la mochila como equipo estándar para las fuerzas armadas.
- 1812 — Modelo regulatorio francés
- Mochila de piel de vaca, forrada con lona de algodón.
- 1876 — Uso alpino
- Los montañeros suizos utilizan mochilas para transportar el equipo.
- 1908 — Invención del modelo moderno
- Ole Ferdinand Bergan desarrolla un bolso con estructura tubular de acero.
- 1909
- El primer modelo de lona fue fabricado por el sindicalista noruego Ole F. Bergan.
- 1922
- Lloyd Nelson inventó el «Trapper Nelson's Indian Pack Board», una mochila de estructura rígida ideal para hacer senderismo. Contaba con una estructura externa de madera, una tela que ayudaba a los movimientos de la espalda y una bolsa para poder guardar los objetos personales.
- Años 50
- Ake Nordin fabricó un modelo de algodón con estructura de madera y correas de cuero, siendo mucho más cómoda y repartiendo mejor la carga en la espalda.
- Años 70
- Los estudiantes americanos ya las llevaban con asiduidad. En Europa, esta tendencia no se extendió hasta finales de los 80, cuando estas sustituyeron a los clásicos bolsos de piel que se usaban para ir al colegio.

¿Quién inventó la mochila y qué la convirtió en un éxito?
En el siglo XX estos accesorios comenzaron a tomar una forma más cercana a lo que conocemos hoy en día. Unos años más tarde, el coronel Henery C. Merriam hizo una mochila militar diseñada ergonómicamente. Durante la década de los 70 los estudiantes americanos popularizaron este sistema, que tardó algo más en extenderse a Europa, donde no se convirtió en algo habitual hasta los años 80.
Hay dos factores clave que hicieron de este invento un éxito que llegaba para quedarse: la universidad; para viajar; para hacer deporte; para trabajar; para comprar… en definitiva, casi para todo. A pesar de que siempre se ha visto como un artículo para ser usado por estudiantes y jóvenes, con el paso de los años son cada vez más los adultos que confían en ellas para llevarlas al trabajo. Como reconoce Leonardo Previ en su libro: «Nuestros hijos son mochileros: con la ayuda de una mochila son capaces de afrontar mejor la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad del mercado laboral actual explotando al máximo sus capacidades físicas y mentales.»

Tipos de mochilas según su uso
- Mochila urbana
- Ligero y compacto, con compartimento para ordenador portátil, adecuado para desplazamientos urbanos cortos.
- Mochila de senderismo
- Volúmenes variables, materiales resistentes a la intemperie e impermeables.
- Mochila de viaje
- Flexible, ergonómica, se adapta a las dimensiones de la cabina.
- Mochila profesional (para ordenador)
- Compartimento acolchado para portátil, espacio para tabletas y accesorios.
- Mochila táctica
- Resistente al agua y a los golpes, soporta cargas pesadas.
- Mochila antirrobo
- Cierres ocultos, tejido resistente a cortes, seguridad mejorada.
- Mochila con ruedas
- Se convierte en maleta para facilitar el transporte.
- Mochila de lona
- Multipuerto, gran capacidad de almacenamiento.
- Mochila infantil
- Tamaño adecuado, estampados divertidos, ligero.

La fabricación de mochilas: materiales y elementos clave
Lo más importante a la hora de hacer una mochila es tener en cuenta los siguientes elementos. Entre los materiales para fabricar una mochila podemos incluir tela, cuero, poliéster y nylon, entre otros. Se recomienda escoger materiales de alta calidad que sean duraderos y resistentes.
- Casi más importante que los materiales escogidos para el desarrollo de una mochila es el patrón. Es el factor principal para confeccionar la base de un producto final bien hecho y con una forma adecuada. Ese patrón deberá recoger los compartimentos para almacenar y organizar las pertenencias, así como las correas y cierres ajustables que pueda tener.
- Los accesorios que completen el diseño añadirán siempre un plus de calidad al producto, como pueden ser asas reforzadas, cierres, correas, bolsillos, parches personalizados, logos bordados, pullers personalizados, etc.
- Entre los materiales más recomendados para fabricar mochilas resistentes se encuentran el nylon, el poliéster, el cuero y la lona.
- El principal elemento a tener en cuenta en la fabricación de una mochila impermeable debe ser el material. El nylon es uno de los tejidos que mejor pueden proteger la mochila frente al agua. Algunos materiales que se emplean a menudo en mochilas impermeables incluyen el poliéster revestido de PVC, poliuretano y polietileno.
- Otro consejo es asegurar las costuras, ya sea sellándolas o impermeabilizándolas, evitando así que la lluvia penetre en el interior de la mochila. Para ello, también es recomendable que los cierres, los botones o las cremalleras sean impermeables.
La mochila hoy en día: de objeto utilitario a accesorio esencial
Podemos decir que este objeto ha pasado por varias épocas, transformándose cada cierto tiempo según los usos y costumbres de la época. Se han consolidado con éxito y, en la actualidad, se han convertido en complementos de moda. Hoy en día, las mochilas han traspasado además esa barrera de la funcionalidad y son accesorios de moda que suman a la comodidad y la calidad de tejidos otros aspectos como un diseño atractivo, bonito, actual y de tendencia.
Además, han incorporado la tecnología, permitiendo a quienes las llevamos que podamos cargar el móvil o conectar auriculares mientras guardamos el agua en un bolsillo lateral, cerramos múltiples bolsillos y cremalleras o nos apoyamos en unos tirantes acolchados. Con el paso de los años ha ido evolucionando y, aparte de tener esa cualidad funcional, se ha convertido en un complemento que puede servir para transmitir un mensaje y para identificarse con una marca. Asimismo, su nivel de prestaciones también ha mejorado, pudiendo contar con cables de carga USB integrados, bolsillos especiales, salida para auriculares.
Las mochilas como artículos promocionales
No es casualidad que las mochilas con logo de empresa se encuentren dentro de los regalos publicitarios más vendidos. Estas están disponibles en todo tipo de diseños que se adaptan a cualquier ocasión. Por supuesto, no faltan aquellas en versión ecológicas, es decir, respetuosos con el medio ambiente gracias a una fabricación mediante la cual se ahorra agua, se hacen con materiales reciclados, con algodón orgánico, siendo perfectas para aquellas empresas sensibilizadas con la necesidad de cuidar el planeta.
- Mochilas de cuerdas: son las dueñas del ámbito deportivo, tanto si hablamos de un evento concreto (como una maratón) como de las propias compañías (como pueden ser gimnasios y otros centros).
- Mochilas escolares: se adaptan a las medidas de los alumnos. Muchas guarderías, colegios e institutos entregan a sus alumnos estos accesorios personalizados con el logotipo del centro. Incluso, en algunos casos, se regala un pack que incluye estuche, bolígrafos o sudaderas, creando un sentimiento de pertenencia a la entidad.
- Mochilas para portátil: son un imprescindible para los trabajadores que se desplacen constantemente, bien sea de un municipio a otro para visitar clientes o bien hacia otras regiones para asistir a una reunión o conferencia. Además, cada vez son más populares los diseños antirrobo, los cuales tienen la cremallera oculta a la vista.
- Bolsas de viaje tipo deportivas: más pensadas para senderismo y excursiones porque son espaciosas y disponen de varios bolsillos.
- Bolsas de viaje tipo trolley: son de un tamaño reducido y manejable y servirán para hacer viajes cortos.
Estos modelos son ahora los favoritos de las empresas (y de los usuarios particulares también) a la hora de hacer un pack de bienvenida para nuevos empleados. De esta forma, se consigue que el trabajador lleve muy a menudo su mochila con el logo de la marca, tanto a la oficina como en otras ocasiones, permitiendo así que otras personas conozcan a la compañía.
Una curiosidad para terminar: la palabra en castellano mochila tiene su origen en el término mochi, palabra de origen vasco: moti o muti, en forma de diminutivo motxil.