Que Muestras Se Pueden Observar En El Microscopio?
Una de las mayores barreras a las que se enfrentó la biología durante siglos es la incapacidad de ver de qué estaban hechos los tejidos que formaban los seres vivos. Una célula animal tiene de media un diámetro de 10-20 µm, lo cual supone que es unas cincuenta veces más pequeña que el objeto más diminuto que un ser humano normalmente puede ver con sus ojos. No fue hasta el desarrollo de los primeros microscopios ópticos de calidad que a principios del siglo XIX científicos como Schleiden y Schwann propusieron que todos los tejidos animales y vegetales son en verdad agregados de células individuales. Hay muchas preparaciones microscópicas sencillas que puedes hacer en casa, escuela o instituto.
Objetos del entorno doméstico y la despensa
Todos los objetos son fáciles de encontrar y puedes verlos con un microscopio básico.
- Objetos en casa: polvo, la suciedad de la aspiradora, pelusa de la secadora, papeles rasgados de diferentes tipos, hilo, lana, las fibras sintéticas, metales (como monedas), un cable, un chip o placa electrónica de algún equipo electrónico roto.
- En la despensa: sal, azúcar, café molido, levadura (pruebas en seco y después en agua caliente con azúcar), los diferentes tipos de harina (harina de soya, harina de trigo integral), piel de cebolla, migas de pan tajado, pan tostado y molido, raspado de la piel de la naranja, fibras de apio.
Nótese que muchos de estos objetos serán más interesantes de verlos con distintos aumentos y algunos aspectos solo serán observables con microscopios de alta resolución. Y naturalmente, diferentes especímenes son más fáciles de conseguir en los diferentes países o regiones.

Muestras del cuerpo humano y animales
- De tu cuerpo: cabello de diferentes colores, caspa del cabello, bigotes humanos, la placa de los dientes, saliva (¡podrás ver las bacterias moviéndose!), una gota de sangre, la cera de las orejas (muy interesante de ver), trocitos muy pequeños de uñas, las papilas gustativas, legañas.
- Animales y mascotas: casi todo lo que has visto de tu cuerpo se puede ver de otros animales: plumas, tela de araña, alas y patas de mariposas e insectos, hormigas, piel de diversas especies de animales, bigotes de tus mascotas (nunca le arranques los bigotes a tu mascota, espera que los pierda naturalmente), piel de pollo, moscas de la fruta, escamas de pescado.

Muestras de la naturaleza
- Agua estancada (de un charco o un estanque). Suele haber bacterias haciéndola muy interesante de observar.
- Tierra, arena (la de playa es muy interesante).
- Agujas de pino, astillas y corteza de madera, alpiste, semillas, polen, un pétalo, partes de las flores como estambres y pistilos, hierba, setas.
- Agua del tanque de los peces, una sección de una esponja (plástica o de mar), musgo, moho, algas, piedras, resina, hielo y copos de nieve.

Cosas básicas a tener en cuenta al preparar muestras
Para iniciarte en la preparación de muestras para el microscopio óptico, necesitas algún material especializado, pero barato y fácil de obtener. Después, cuando prepares cualquier muestra, tienes que tener en cuenta lo siguiente:
- Menos es más: la muestra tiene que ser muy transparente, ya que la iluminación (que viene de debajo) tiene que atravesarla. ¡Pon poca cantidad y aplástala al máximo!
- No por poner más aumentos vas a ver mejor: para casi todas las preparaciones microscópicas, con el objetivo de 4x y 10x tienes de sobras. Empieza con el de 4x y cuando tengas enfocada la muestra, pasa al de 10x.
- Tiene que estar totalmente plana: si hay arrugas o dobleces, verás cosas raras que no sabrás identificar o no dejarás que pase la luz correctamente. Para ayudarte a aplanarla, tira una gota de agua encima y ayúdate de las pinzas o palillos para que quede bien plana.
- No te emociones antes de tiempo: es posible que aparezcan círculos perfectos de borde muy negro o que se muevan cosas cuando en teoría no se tiene que mover nada. Los círculos son gotas de aire y lo que se mueve es que el agua se va secando con el calor de la iluminación. Para evitar que salgan muchas gotas de aire, apoya el cubre en un lado formando 45º con el porta y déjalo caer poco a poco ayudándote de las pinzas, una aguja o un palillo.

Preparaciones microscópicas vegetales
Para dar variedad, estas son las principales preparaciones vegetales que se pueden realizar:
- Epitelio de cebolla
- Separa con las pinzas o las uñas esa piel tan fina que tiene la cebolla entre capa y capa. Pon un trozo pequeño en el centro del portaobjetos. Añade una gota de agua para estirarla bien, pon el cubreobjetos encima y a observar. Verás muchas células con forma geométrica una al lado de la otra que te recordará a un muro de ladrillos. Estarás viendo la pared celular y jugando con el contraste (diafragma) el núcleo.
- Hoja de lechuga
- Corta un trozo pequeño de lechuga, mejor de color claro. Si utilizas hoja de porro, coge una piel muy fina transparente de la zona verde claro de la hoja. Añade gota de agua para aplanarla, pon el cubre. Además de la pared celular, según la especie que hayas utilizado podrás ver cloroplastos (son los orgánulos donde se guarda la clorofila para hacer la fotosíntesis, de aspecto circular en el microscopio óptico) y estomas.
- Pulpa de tomate
- Con las pinzas, coge un pellizco muy pequeño de la pulpa de tomate. Evita las pepitas y la piel. Aplástalo al máximo y quita los restos que sobresalgan con papel de cocina. Como ya tienen coloración natural, no es necesario teñir la muestra. Los que ves de color rojo son los cromoplastos, que dan ese color rojo al tomate.
Preparaciones microscópicas animales
Para ver partes del cuerpo humano y de animales al microscopio, estas son las preparaciones más accesibles:
- Epitelio bucal
- Con un palillo que esté limpio, frótate suavemente la cara interna de la mejilla. Reparte lo que tienes en la punta del palillo por el centro del microscopio. Tiñe la muestra con azul de metileno: pon una gota, déjalo durante un minuto para que el colorante actúe y luego lávalo con una gota de agua para quitar el exceso de colorante. Pon el cubre y a observar. Verás unas células algo irregulares, con el núcleo más teñido.
- Branquias del mejillón
- Abre el mejillón con mucho cuidado utilizando un cuchillo de pelar. Con unas pinzas, separa las paredes naranjas gruesas y verás 4 laminillas delgadas y de marrón oscuro: son las branquias. Corta un trozo pequeño de branquia, ponlo sobre un portaobjetos, añade un poco de agua del mismo mejillón y aplástalo ligeramente. Importante: no teñir con nada ni poner agua dulce si pretendes ver movimiento, para no matar las células. Verás unas estructuras alargadas, que parecen dedos. En su borde, unos «pelillos» que se mueven muy rápidamente: los cilios.
Preparaciones microscópicas fúngicas y de agua de charca
- Moho de los alimentos
- En esta preparación necesitarás usar el aumento de 40x para ver bien en detalle. Verás unos hilillos con algunas bolitas al final o alrededor. Los filamentos son las hifas del hongo y las bolitas las esporas.
- Gota de agua de charca verdosa
- Ese agua estancada que huele mal de lo verde que está es el santo grial que buscas para ver un mix en movimiento de algas, bacterias, protozoos y animales microscópicos. En cualquier parque que haya una fuente con el mantenimiento un poco descuidado, habrá una explosión de vida microscópica. Los más habituales son los paramecios, rotíferos, larvas de insectos, ostrácodos, euglena y, si eres muy afortunado, quizá veas hasta daphnias.
Limitaciones del microscopio óptico y cuándo usar el electrónico
Las células son traslúcidas y casi sin color, con lo cual si las observamos directamente al microscopio no vemos prácticamente nada. Por ello fue necesario desarrollar toda una serie de tinciones que selectivamente tiñeran distintos tipos celulares, estructuras dentro de ellas, etc., para hacerlas visibles.
Con un microscopio óptico podemos ver las células e incluso podemos llegar a ver estructuras celulares internas como las mitocondrias (que de media son unos 2 µm), pero ver elementos más pequeños, como ribosomas (0,2 µm) o proteínas (unos 2 nm), es imposible con un microscopio de este tipo. Esto se debe a que una radiación no puede ser usada para conseguir detalles estructurales mucho más pequeños que su propia longitud de onda. En el caso de los microscopios ópticos se usa la luz visible, lo cual coloca el límite de resolución de estos aparatos en una longitud de onda que va desde unos 0,4 µm (violeta) a 0,7 µm (rojo profundo). Esto significa que estructuras celulares como las mitocondrias (unos 2 µm) o seres vivos como las bacterias (que de media son 0,5 µm) son normalmente los elementos más diminutos visibles con estos aparatos.
Si queremos ver cosas más pequeñas necesitamos utilizar un microscopio electrónico, el cual usa electrones en vez de luz visible, aunque esta herramienta también tiene desventajas, como que es necesario procesar mucho el tejido que se quiere observar antes de poder estudiarlo. Para ver bacterias necesitarás más potencia, pero para ver insectos o minerales, un equipo estéreo es ideal. Si estás empezando, con uno escolar que llegue hasta los 400 aumentos ya tienes de sobras.