Como Elegir Una Cámara De Fotos?
Elegir una cámara de fotos puede resultar complicado ante la gran cantidad de modelos y especificaciones disponibles en el mercado. Antes de ponerse en modo búsqueda, vale la pena preguntarse para qué se va a usar la cámara: ¿para fotografiar paisajes, retratos, eventos o para crear contenido en redes sociales? Definir este punto desde el principio ayuda a orientarse entre los distintos modelos. También habrá que valorar otros aspectos técnicos como la tecnología de sensores de imagen, el sistema de enfoque automático, la estabilización de imagen, el procesador de imagen o el ecosistema de lentes compatible.
El sensor y la resolución
El sensor determina la calidad de la imagen y es uno de los componentes más importantes de una cámara. Los hay de diferentes tamaños, pero los más comunes son el formato completo (full frame) y el formato APS-C. Los sensores full frame ofrecen un mejor rendimiento en condiciones de poca luz y un mayor nivel de detalle, mientras que los APS-C destacan por su equilibrio entre calidad, tamaño y versatilidad. En los modelos sin espejo también encontramos sensores micro 4/3, un poco más pequeños y que permiten cámaras mucho más pequeñas y ligeras que el resto de sensores, pero con las mismas prestaciones fotográficas.
El tamaño del sensor influye también en la resolución, que se mide en megapíxeles. Una mayor resolución permite captar imágenes con más detalle, algo especialmente útil si se van a imprimir fotografías en gran formato o recortar la imagen después. Aun así, los megapíxeles no lo son todo. La calidad final de una foto depende también de otros factores, como las ópticas y el conjunto del sistema de la cámara, por lo que conviene valorar este dato en conjunto y no de forma aislada. Actualmente todas las cámaras disponen de sensores con una cantidad de megapíxeles más que suficiente; en lo que te debes centrar es en la calidad y tamaño del sensor.

Tipos de cámaras de fotos
- Cámaras mirrorless (EVIL)
- Ligeras y pequeñas, las cámaras CSC (Compact System Camera), también conocidas como cámaras sin espejo, mirrorless o EVIL, combinan la ligereza de una compacta y la calidad de una réflex. Sus objetivos son intercambiables, poseen una configuración extensa de parámetros manuales y un resultado final excelente. En lugar de visor óptico disponen de un visor digital con bastantes opciones. Son ideales para quienes quieran ir un paso más allá sin apostar por una réflex. Un punto mejorable es la batería, pues debido a su tamaño reducido, no ofrece tanta autonomía como una réflex.
- Cámaras réflex / DSLR
- De mayor peso y tamaño y la favorita entre los profesionales y aficionados con conocimientos avanzados de fotografía. Aúnan robustez, versatilidad y calidad de imagen, lo que permite hacer fotos de altísima calidad sobre todo por la calidad de sus sensores y la gran cantidad de accesorios y tipos de objetivos que se pueden emplear. Para usarla hay que tener ciertos conocimientos previos, por lo que no es la mejor opción para principiantes.
- Cámaras compactas
- Cómodas y ligeras, son las más vendidas entre los fotógrafos aficionados que no quieren complicarse. Las compactas avanzadas combinan la sencillez y versatilidad de los modelos compactos con las posibilidades de una cámara réflex. Suelen ser muy pequeñas y ligeras, por lo que son muy prácticas para llevarlas en un bolso o en una mochila sin demasiado esfuerzo. Poseen un objetivo fijo y numerosos ajustes manuales.
- Cámaras bridge / superzoom
- Se encuentran a medio camino entre las cámaras compactas y las cámaras tipo réflex. Físicamente, son más grandes y pesadas que las compactas, pero también ofrecen una calidad bastante superior y un buen número de opciones con los que se pueden conseguir resultados profesionales. A pesar de que el objetivo no es intercambiable, se trata de una gran opción para personas bastante interesadas en la fotografía y que quieren aprender más.
- Cámaras deportivas / de acción
- Muy ligeras y pequeñas, caben literalmente en un bolsillo. A pesar de su tamaño, ofrecen muy buenos resultados, especialmente en el apartado de la grabación de vídeo en movimiento. Existe todo un universo de accesorios (trípodes y rótulas, carcasas y soportes) para poder grabar o tomar fotografías mientras se tienen las manos libres. No ofrecen muchas opciones personalizables ni tienen mucho zoom, pero también permiten hacer fotografías y grabar sonido, e incluso sumergirse con ellas.
- Cámaras 360º
- Las cámaras 360 permiten capturar cada ángulo con total inmersión gracias a las dos lentes de ojos de pez ultra anchas que están integradas en lados opuestos de la cámara. Se caracterizan por ser ligeras y fáciles de usar. Desde viajes y paisajes hasta momentos cotidianos, permiten capturar escenas con calidad profesional. También ofrecen modo fotografía y algunas soportan transmisión de contenido en vivo. Se utilizan también para grabar contenido que más tarde será visualizado en gafas de realidad virtual.
- Cámaras de medio formato
- Están consideradas como lo mejor de lo mejor en el mundo de la fotografía profesional, gracias a un sensor más grande y de mayor calidad y una resolución de hasta 100 megapíxeles. Ofrecen una profundidad de campo más estrecha y un cuerpo robusto y resistente. Su uso mayoritario lo encontramos en los fotógrafos de moda y publicidad. El gran pero de este tipo de cámaras fotográficas es su altísimo precio; están reservadas para uso profesional.

El sistema de enfoque automático y la velocidad de respuesta
El sistema de enfoque automático está relacionado con la rapidez y precisión con la que la cámara capta una escena, un aspecto a tener en cuenta si se van a fotografiar sujetos en movimiento, como personas, niños, animales o eventos. Lo ideal es que la cámara cuente con un sistema de enfoque híbrido (combinación de enfoque por detección de fases y de contraste), ya que es el que ofrece mejor capacidad de respuesta y precisión. También deberás tener en cuenta el número de puntos de enfoque: cuantos más puntos de enfoque disponibles, más preciso y rápido será el enfoque.
La velocidad de respuesta de la cámara, junto con el procesador de imagen, también marca la diferencia. Un enfoque ágil y una buena capacidad de reacción hacen que disparar resulte más cómodo y aumenta las posibilidades de sacar mejores fotos.

Estabilización de imagen y conectividad
- Con los teleobjetivos se corre el riesgo de que el menor temblor de la mano produzca una imagen desenfocada. Lo mismo puede ocurrir al hacer fotos a muy poca distancia (en modo macro) o al utilizar una velocidad de disparo muy lenta.
- Cuanto más pequeña y compacta es la cámara, menos estable es la sujeción en la mano. El porcentaje de fotos "sin temblor" puede pasar del 25 % en condiciones normales a más del 90 % utilizando el estabilizador de imagen.
- Una alternativa puede ser utilizar un trípode, o bien un gimbal para vídeos en movimiento.
- Elegir una cámara de fotos con conectividad wifi, bluetooth o NFC permitirá compartir fácilmente las fotos con el móvil o con el ordenador portátil, sin necesidad de esperar a llegar a casa para compartirlas en redes sociales.
- Esta conectividad aporta además un mayor control a distancia de las funciones de disparo. Muchas de las cámaras con estas funciones inalámbricas permiten convertir el móvil en un control remoto desde el que se pueden configurar las opciones de disparo o disparar las fotos a distancia, algo muy cómodo a la hora de hacer fotos con trípode o selfis.

El ecosistema de lentes y los objetivos
Con el ecosistema de lentes nos referimos a los objetivos compatibles con la cámara. Cuantas más opciones haya disponibles, más fácil será adaptar el equipo con el tiempo y experimentar con distintos estilos de fotografía sin necesidad de cambiar de cámara. Los objetivos que elijas tendrán un impacto mucho mayor en tu fotografía que cualquier cámara. Si eliges una cámara con lentes fijas, debes elegir la cámara en función del tipo de objetivo que necesitas. Si optas por lentes intercambiables, se recomienda comenzar con un objetivo zoom estándar que se ofrece en un kit, ya que es la forma más barata de empezar.
Para fotos de naturaleza y objetos lejanos es conveniente un teleobjetivo; para fotos de interior interesan aquellos con menor distancia focal, como un gran angular. También es conveniente que el objetivo sea lo más luminoso posible para situaciones con poca luz, lo que se puede ver mediante el número f: cuanto menor sea, mayor es su luminosidad. No sirve de nada tener el último y mejor cuerpo de 40+ megapíxeles si la lente con la que se planea disparar se vuelve suave por encima de los 12 megapíxeles.
Pasos para elegir tu primera cámara
- Establece tu presupuesto. El primer paso debe ser determinar un límite de gasto no negociable. No tiene sentido perseguir "la mejor cámara": mira las opciones disponibles para ti que puedas pagar cómodamente, porque hay un gran valor que se puede obtener en cualquier rango de precios. Ten en cuenta que la compra inicial de la cámara probablemente no será la última, ya que podrían sumarse gastos adicionales en almacenamiento digital, objetivos adicionales, equipos de iluminación, etc.
- Considera la forma en que usarás la cámara. Las cámaras que ofrecen una gran cantidad de control creativo a menudo producen resultados inconsistentes cuando el usuario renuncia a ese control. Las cámaras que funcionan muy bien en un modo completamente automático a menudo brindan muy poco valor agregado al fotógrafo dispuesto a aventurarse más allá de él. Considera también si te interesan solo las fotos o si quieres vídeo.
- Reflexiona sobre tus necesidades. Escribe tu tema, es decir, las cosas que quieres fotografiar. Presta atención a los factores que hacen que algunos temas sean más difíciles de fotografiar, como la poca luz, el movimiento rápido o la distancia. Considera también tu salida prevista: no se necesita mucho para obtener una buena publicación de Instagram, pero las impresiones grandes representan un mayor desafío.
- Valora el tamaño, peso y ergonomía. La ergonomía es importante y a menudo se pasa por alto. Visita una tienda de cámaras, si puedes, después de haber reducido tu búsqueda a unos pocos modelos, y pruébalos en tus propias manos. También puedes alquilar equipo como una gran manera de realmente probar algo para ver si te gusta.
- Considera comprar usado. Comprar de segunda mano es común, bien aceptado y bien establecido en el mercado de las cámaras, incluso en la gama alta. Las cámaras de los últimos 10 años son lo suficientemente buenas. La edad de una cámara es en gran medida irrelevante: las cámaras no envejecen como los teléfonos o las computadoras, porque no tienen software cada vez más exigente para mantenerse al día.
Nivel de experiencia y tipo de usuario
El uso que se le vaya a dar a la cámara y el nivel de experiencia son dos factores determinantes a la hora de saber cómo elegir una cámara de fotos. Un principiante suele tener suficiente con una cámara compacta o sin espejo con buenos modos automáticos, mientras que alguien con experiencia puede preferir una cámara sin espejo o réflex con un sistema de enfoque automático más avanzado y mayores opciones de control manual. Para los principiantes, un visor electrónico o pantalla pueden resultar de gran ayuda para ver en directo cómo afectan los parámetros a la exposición de la imagen.
Quienes la usen para crear contenido para redes sociales optarán por un modelo que ofrezca buena calidad de imagen y de vídeo, enfoque continuo rápido y una buena conectividad. Para fotografiar viajes o deportes de aventura, las cámaras de acción o compactas resistentes resultan más adecuadas que una réflex de gran tamaño. En esta etapa inicial del recorrido fotográfico, importa más tener una cámara que guste mirar y tener en la mano, y que no dé pereza llevar siempre encima cuando se salga a la calle. Pasar mucho tiempo con la cámara es lo que va a hacer que se mejore en fotografía y se desarrolle el ojo.