Como Mirar Por El Telescopio Las Estrellas?
Para poder observar las estrellas con telescopio, es importante tener conciencia de que cada nivel de experiencia es diferente, por ende, es necesario adaptar el método de exploración basándose en esto como primer punto. Mirar a través de un telescopio requiere algo de técnica, fácil de aprender, pero sobre todo requiere tener unas expectativas reales de lo que vamos a observar. Estamos acostumbrados a las imágenes tan impactantes del telescopio espacial Hubble, que podemos tener la idea errónea de que a través de nuestro telescopio veremos las grandes nebulosas de emisión en un rojo fuego o bien los anillos de Saturno y todos sus colores casi como si los pudiéramos tocar con la mano. Debes tener presente que no vas a ver esas fabulosas imágenes a través de tu nuevo telescopio, vas a ver las imágenes que tu ojo es capaz de mostrarte y tu nuevo equipo te permite ver.
Conocer el cielo antes de usar el telescopio
Los telescopios son instrumentos y, como todo instrumento o herramienta, hay que aprender a manejarlos. También hay que aprender a reconocer el cielo nocturno, que es el "terreno" que vamos a explorar. Es necesario conocer la posición general de las estrellas y las constelaciones que ellas forman, los movimientos y los elementos básicos de la esfera celeste (coordenadas, polos y ecuador celeste, etc.), y la ubicación y movimientos del sol, la luna y los planetas.
No tiene mayor sentido apuntar un telescopio al cielo sin saber qué queremos mirar, dónde está, ni cómo luce realmente tal o cual astro en el ocular. Existen softwares astronómicos que trabajan como fantásticos "simuladores" del cielo. Stellarium, Sky Map o Hnsky son algunos de los más populares entre los aficionados a la astronomía. Con todos estos recursos podemos simular el aspecto del cielo nocturno para cualquier fecha, hora y lugar de la tierra, identificar toda clase de astros, y hasta imprimir nuestras propias "cartas celestes" para nuestras observaciones astronómicas.

Cómo orientar y apuntar el telescopio
- Usar la manija o mango
- Usa el mango para apuntar aproximadamente a algo en la dirección deseada.
- Usar el buscador
- Usa el buscador (el telescopio pequeño auxiliar) para encontrar el objeto y centrarlo. El buscador sirve para ubicar los astros en el cielo dado su bajo aumento y gran campo visual. Para que sea realmente útil, debe estar "colimado", es decir, perfectamente alineado con el telescopio, de modo tal que lo que queda centrado en la "cruz" del buscador aparezca en el ocular.
- Alinear el buscador
- Sácalo a la luz del día y centra algo como una señal de tráfico o la cima de un tejado en el ocular del telescopio principal, luego usa las pequeñas perillas/tornillos alrededor del perímetro del soporte del buscador para centrar el mismo objeto en el buscador. El colimado se logra moviendo los tornillos de sujeción del instrumento. Cuando hagas esto, no lo apuntes a ningún sitio cerca del sol.
- Usar el ocular de menor potencia
- Usa el ocular de menor potencia (probablemente 20 mm o 25 mm) para encontrar el objeto en el telescopio principal. A menor aumento, mayor campo visual, lo que facilita localizar el objeto.
- Enfocar y centrar
- Una vez localizado el objeto, enfoca y centra en el ocular del telescopio principal.

Lo que se puede ver en las estrellas con telescopio
A simple vista las estrellas se perciben como simples puntitos de brillos diversos. Y así se seguirán viendo por muy bueno que sea el telescopio empleado, porque las estrellas son en realidad bolas de gas enormes pero se encuentran tan lejos que cualquier telescopio que usemos será incapaz de mostrárnoslas como nada más que puntitos de luz. Sin embargo, hay algunas cosas más que podemos ver en las estrellas que hacen que valga la pena mirarlas con telescopio:
- Intensidad y estabilidad del brillo: El objetivo del telescopio posee un área colectora mucho mayor que la pupila humana. Al recolectar más cantidad de luz, el telescopio pone a disposición del ojo cientos de veces, si no miles de veces más fotones que cuando se observa sin ayuda óptica. Esto se traduce en que las estrellas se ven mucho más brillantes.
- Color: Las dos estrellas más brillantes de Orión son buenos ejemplos de astros en los que se puede apreciar el color, sobre todo si se observan con telescopio. A veces, desenfocar un poco el telescopio ayuda también a percibir mejor los colores de las estrellas en la observación visual.
- Carácter doble: Rigel es, además, una estrella doble. Mizar, la estrella central del mango del cucharón o de la cola de la Osa Mayor, fue la primera estrella doble descubierta. Albireo, en la constelación del Cisne, ofrece un notable contraste de colores entre sus componentes.
- Carácter variable: Algol, la beta de Perseo, es la variable más sencilla de observar de todo el cielo. Mira Ceti puede verse casi tan brillante como las estrellas que dibujan la figura de la constelación, o puede llegar a desaparecer a simple vista; sin embargo, cualquier telescopio permite verla siempre, aparte de revelar su tono fuertemente anaranjado.

El diámetro y los aumentos del telescopio
Lo más importante de un telescopio no es el aumento que prometen los fabricantes, sino su diámetro. Cuanto mayor sea el diámetro de la lente o el espejo de un telescopio, mayor será la cantidad de luz de los astros que colectará y mayor su resolución angular. Un telescopio de 150 mm de diámetro ofrecerá imágenes mucho más brillantes, nítidas y contrastadas que uno de 75 o 100 mm.
El aumento de un telescopio es la cifra que surge de dividir la distancia focal del telescopio por la distancia focal del ocular. Por ejemplo: un telescopio con 900 mm de distancia focal con un ocular de 20 mm dará 45 aumentos (900/20). Por regla general, el aumento máximo útil de un telescopio es el doble de su diámetro en milímetros. Otros factores importantes son la calidad del instrumento, las condiciones atmosféricas (transparencia, turbulencia, oscuridad del cielo) y el propio objeto que se quiera observar. Son contadas las noches al año en que se puedan ver imágenes nítidas más allá de los 300 o 400 aumentos.

Tipos de telescopios y monturas
Hay dos grandes familias de telescopios: refractores y reflectores. Los refractores tienen una lente frontal que refracta la luz y la concentra en un foco; se observa por la parte trasera del tubo. Los reflectores, en su versión más tradicional llamada "newtoniana", tienen un espejo primario de superficie ligeramente cóncava y un espejo secundario inclinado 45°; se observa por la parte delantera del instrumento.
En cuanto a las monturas, hay tres grandes familias:
- Monturas acimutales: Permiten el movimiento en vertical y horizontal del telescopio. Suelen tener un par de movimientos finos que permiten un control manual más suave a la hora de ubicar y seguir un astro. Son el tipo más sencillo de manejar.
- Monturas Dobson: Son una variante de las acimutales, basadas en un diseño de "cajoncito" giratorio donde va encajado el telescopio. Son monturas sencillas, relativamente económicas y al mismo tiempo muy sólidas. Soportan perfectamente a instrumentos medianos y grandes.
- Monturas ecuatoriales: Son monturas más grandes, pesadas y complejas. Su "eje polar" debe apuntar a uno de los polos celestes. Dado que con sus movimientos contrarrestan la rotación terrestre y permiten seguir a los astros en sus trayectorias celestes, son herramientas prácticamente imprescindibles para la astrofotografía. Los sistemas "go-to" incorporan motores y pequeñas computadoras con bases de datos de miles de objetos que permiten la búsqueda y seguimiento automático de los astros.
La importancia de un cielo oscuro
Los cielos urbanos están cada vez más afectados por contaminación lumínica. Vivimos bajo "campanas" de luz que nos impiden ver del 80% al 90% de las estrellas que podríamos observar a ojo desnudo. Mientras que en las ciudades podemos ver unas 200 a 300 estrellas a simple vista, en el campo podemos ver cerca de 3 mil, desparramadas en un cielo negro y transparente.
En el campo, un telescopio chico (80 a 100 mm de diámetro) "rinde" más que un telescopio mediano o grande (200 a 300 mm de diámetro) en las ciudades. Lo ideal es elegir un lugar de observación astronómica situado a unos 100 kilómetros de cualquier ciudad grande o mediana, y a 50 kilómetros de ciudades chicas. En cualquier caso, el mejor momento para observar cualquier astro es cuando alcanza su mayor altura sobre el horizonte, es decir, cuando "transita" por el meridiano local norte/sur. Cuanto más alto esté un astro, menos será afectado por la contaminación lumínica y por la turbulencia atmosférica.
Trata de explorar durante el día el lugar que planeas visitar para tu observación de estrellas, de modo que puedas asegurarte de encontrar un lugar con una gran vista que esté protegido de la carretera, y para estar al tanto de cualquier obstáculo con el que puedas tropezar en la oscuridad.
Advertencia sobre la observación solar
Nunca hay que observar al sol con telescopios o binoculares sin filtros especiales, porque sin esa protección se puede perder la vista. Los daños en la vista pueden ser irreversibles y producir ceguera inmediata. Para comenzar, lo principal y más aconsejable es empezar haciendo observaciones nocturnas, ya que mirar el sol es algo que no se recomienda hasta que se tenga cierta experiencia con el aparato y se sepan usar los filtros adecuados y homologados para ese fin.