Que Es Un Prismáticos?
Los prismáticos (también denominados binoculares) son instrumentos ópticos que permiten ampliar la imagen de aquello que se observa a través de ellos. Definiéndolos de forma básica, vienen a ser como dos "telescopios" alineados para poder ver la imagen con los dos ojos. Esto tiene la gran ventaja de proporcionar una visión cómoda y sobre todo con "profundidad", es decir, ofrecen una visión estereoscópica similar a la que vemos con nuestros ojos, lo que ayuda a apreciar las distancias y los volúmenes de aquello que observamos. A diferencia de un monocular o un telescopio, los binoculares son más cómodos de usar porque a través de los dos tubos que contienen una serie de lentes y un prisma, el efecto de doblar esa ampliación y verla simultáneamente con nuestros dos ojos provoca la llamada estereoscopía. Ese efecto es el que convierte los binoculares en el instrumento más cómodo que se ha inventado para, por ejemplo, seguir animales, personas u objetos en movimiento.
Los prismáticos constan de un conjunto de lentes y prismas por los que pasa la luz hasta salir por los oculares. La luz entra por las lentes frontales (objetivo) siendo obligada a atravesar unos prismas ópticos que "pliegan" su recorrido para dirigirse a las lentes del ocular. Para lograr un aumento elevado y un amplio campo de visión, los prismáticos emplean un sistema óptico (diseño kepleriano) que utiliza lentes convexas tanto en la lente del objetivo como en la lente del ocular, obteniendo así una imagen invertida que luego se corrige con prismas.
Numeración y aumentos
Todos los fabricantes marcan sus prismáticos con dos números, por ejemplo 8×32 o 10×50, donde el primer número son los aumentos del modelo en cuestión y el segundo el diámetro del objetivo en milímetros. En el caso de unos prismáticos de 8×32, tienen 8 aumentos y 32 mm de diámetro de objetivo. A más aumentos veremos las cosas "más grandes", y a más diámetro de objetivo más luz entrará y por tanto ofrecerán una visión más luminosa.
A partir de 10x la imagen puede verse comprometida por las vibraciones del propio pulso y se necesitará de un trípode. No se debe caer en el error de dejarse llevar por la máxima de cuantos más aumentos mejor. Cuanto mayor sea el aumento menor será la luminosidad de los prismáticos a igual diámetro de objetivo. Además, a partir de ciertos aumentos, el campo visual es muy reducido y la imagen "tiembla" ante nosotros impidiendo una visión clara y nítida. Los prismáticos con excesivos aumentos deben usarse acoplados a un trípode, por lo que son "lentos" de usar y engorrosos de transportar.
Hay que olvidarse de los prismáticos de aumentos variables (zoom); sencillamente suelen ser de malos a malísimos, con alguna excepción de muy alto precio que monta oculares de dos posiciones.

Tipos de prismas: porro y techo
- Prismas de porro
- Los binoculares de prisma de porro tienen tubos de lentes desplazados de los oculares; los prismas forman un ángulo desde los oculares hasta las lentes del objetivo. Su diseño es mucho menos compacto pero a menor coste se consigue una mayor calidad de imagen con menos pérdida de luz. Transmiten mejor la luz, son más baratos, pero son algo más pesados. Este diseño de prismas es más "eficaz" en la transmisión de luz y mantiene cierta calidad en los diseños más sencillos y económicos. En gamas bajas e incluso medias, los "porros" ofrecen normalmente una imagen de mayor calidad que los prismas de techo equivalentes.
- Prismas de techo
- Los prismáticos de prisma de techo tienen dos tubos rectos, lo que los hace más pequeños y más compactos con un diseño óptico más complicado que encarece bastante el producto. Son más ligeros, pero no reflejan el 100% de la luz, lo que da como resultado imágenes de peor calidad. Para paliar este problema son necesarios ciertos tratamientos químicos que los hacen algo más elevados de precio. Su gran ventaja es la facilidad para ser diseñados con mecanismos de enfoque interno, lo que a su vez facilita construirlos herméticos al agua y al aire exterior.

Luminosidad y pupila de salida
La luminosidad viene expresada en primer término por el diámetro en milímetros del objetivo. Cuanto mayor sea este, más luminosos serán los prismáticos. Lo habitual es elegir prismáticos de 30 a 42 (o 43) milímetros. Si el objetivo es muy pequeño entra poca luz y la imagen no es suficientemente luminosa; si es mayor, los prismáticos se vuelven muy grandes, pesados y también más caros.
La luminosidad no solo depende del diámetro del objetivo, también se ve afectada por los aumentos. Para comparar la luminosidad relativa entre modelos se utiliza el concepto de "pupila de salida", que se calcula dividiendo el tamaño del objetivo entre el número de aumentos. Cuanto mayor sea esa cifra, mayor luminosidad debe esperarse.
Por ejemplo, con cuatro prismáticos de 8×32, 10×30, 10×40 y 8×56, la pupila de salida de cada uno sería:
- 8×32 → 32/8 = 4
- 10×30 → 30/10 = 3 (el menos luminoso)
- 10×40 → 40/10 = 4
- 8×56 → 56/8 = 7 (el más luminoso)
Una referencia útil es limitarse a comprar prismáticos cuya pupila de salida sea cercana a 4. Por ello se suelen usar prismáticos de 8×32 (pupila de 4) y no tanto de 10×32 (pupila de 3,2). Normalmente si se quieren 10 aumentos, se deben buscar objetivos en torno a 40 mm (10×40, 10×42, 10×43). La luminosidad también depende de la calidad del vidrio empleado y de los prismas y sus recubrimientos.
Como medida adicional, el brillo relativo se calcula elevando al cuadrado la pupila de salida, y sirve como medida orientativa del grado de luminosidad. El factor crepuscular, que se calcula con la raíz cuadrada del producto entre el diámetro del objetivo y el grado de ampliación, debe tenerse en cuenta si se van a usar los prismáticos en condiciones de poca luz.
La siguiente tabla recoge los valores de luminosidad según la pupila de salida:
- Valor 3,5 o inferior: prismático foco luminoso
- Entre 3,5 y 4: prismático normal
- Entre 4 y 5: prismático luminosidad buena
- Superior a 5: prismático muy luminoso

Campo visual
El campo visual es el ángulo de visión a través de los prismáticos, es decir, el área visible que cubren a una distancia de 1000 metros. Si este ángulo es muy pequeño, costará mucho encontrar a través de los prismáticos el objeto que se está buscando. A mayor campo de visión, se conseguirá localizar un objeto en movimiento más rápido o panorámicas de la naturaleza; si se quieren imágenes detalladas deberá ser un campo de visión más estrecho.
Cada fabricante ofrece este valor de diferentes formas. Una forma es expresar el campo visual en grados (por ejemplo, 6,6° o 8,5°). Otra forma muy utilizada es ofrecer, en metros, el campo visual a 1000 metros: si miramos una línea de horizonte situada a 1000 metros y la colocamos en el centro de la imagen, de esa línea seremos capaces de ver 90 metros, 110 metros, o la cifra que indique el fabricante. Los mayores campos visuales los alcanzan en general los prismáticos de 8×30 u 8×32, aunque este factor difiere mucho entre un modelo y otro.

Lentes y recubrimientos
Las lentes determinan la calidad de las imágenes. Existen lentes HD y ED. A estas lentes se les aplican tratamientos antirreflectantes para reducir reflejos y aberraciones cromáticas. Se recomienda siempre los prismas minerales antes que los orgánicos, fabricados de plásticos que reducen la calidad. Los tratamientos existentes son:
- Coated: una o varias superficies están tratadas, no todas; la calidad es peor.
- Fully coated: todas las superficies están tratadas con una capa; transmite un 80% de luz.
- Multi-coated: una o varias superficies están tratadas con varias capas; transmite un 80% o 90% de luz.
- Fully multi-coated: todas las superficies están tratadas con varias capas; transmite un 90% de luz.
Cuanto mayor tratamiento, mejor imagen. La aberración cromática se produce cuando la luz es forzada a atravesar diferentes capas de vidrio y cada longitud de onda se comporta de manera diferente. Hay prismáticos en los que es muy notable y otros que la tienen muy bien corregida y apenas se nota.
Características adicionales a considerar
- Eye relief (distancia de acomodación ocular): es la distancia del ojo con el ocular para ver una imagen nítida y enfocada. Cuanto mayor sea el eye relief, más cómodo es usar los prismáticos. Lo normal son prismáticos con eye relief de 10 mm y 15 mm. Si se usa gafas, es conveniente contar con una distancia larga entre el ojo y el ocular (14 mm o más).
- Distancia mínima de enfoque: hay prismáticos que son capaces de enfocar a menos de 2 metros y otros que solo llegan a 5. Un valor más bajo es eficaz para observar flores, insectos, exposiciones en museos y obras de arte.
- Waterproof y fogproof: los prismáticos waterproof son resistentes al agua y suciedad. Los fogproof evitan empañamientos sustituyendo el aire interior por nitrógeno o argón. Los prismáticos fogproof son waterproof, pero no en todas las ocasiones se cumple esta norma al revés. Si los prismáticos no son estancos, no conviene entrar a un lugar cálido con ellos fríos, ya que se empañarán en contacto con el aire caliente.
- Ergonomía y peso: unos prismáticos de 900 g pueden ser muy pesados para quien acostumbra a caminar durante horas con ellos colgando del cuello, pero indiferentes para quien los usa desde el coche. Estos aspectos son muy subjetivos y deben ser evaluados por cada usuario.
- Colimación: al mirar a través de unos prismáticos, debe poderse formar una imagen única a partir de lo que se ve con cada ojo. Si por un golpe o fallo de fabricación los prismáticos no están perfectamente alineados o colimados, uno de los ojos tenderá a "bizquear", lo que además de ser incómodo es bastante dañino para los ojos.
Prismáticos según uso
- Viajes y excursiones
- Se recomiendan prismáticos ligeros y fáciles de manejar. Apropiados: 6×30 y 8×30. También son útiles para la observación de eventos deportivos.
- Caza mayor y safaris
- Se necesitan prismáticos con objetivos grandes y alta luminosidad. Apropiados: 8×56 y 10×40.
- Navegación
- Existen modelos específicos con recubrimientos antichoque e impermeables. De uso universal para navegación: 7×50. Mayor aumento puede dificultar la definición en embarcaciones en movimiento rápido.
- Ornitología
- Para la observación de aves, se pueden usar prismáticos sin trípode. Apropiados: 10×50, también útiles para montañismo y meteorología. Para montañismo se sugiere un 8×30 resistente y ligero. El rango de aumentos más empleado en ornitología va de 8 a 10.
- Astronomía
- En astronomía se requiere luminosidad en lugar de un aumento excesivo. Un aumento muy alto no cambia significativamente el tamaño de las estrellas observables. Se recomienda un aumento de 7×50 de gran luminosidad para localizar estrellas con precisión y nitidez.
Precio y calidad
Hoy se pueden encontrar prismáticos adecuados en un rango de precios que va desde algo menos de 100 € hasta más de 2.000 €. La calidad se paga: la calidad del vidrio empleado, los recubrimientos de las lentes, los prismas y su recubrimiento, los materiales empleados en las partes mecánicas y la inversión realizada en el diseño de la formulación óptica nunca va a ser igual en unos prismáticos de 200 € que en unos de 2.000 €. Pero eso no se traduce en que con los más costosos se vaya a ver diez veces mejor que con los otros.
Los prismáticos de la más alta calidad están hechos para durar muchos años siendo mínimamente cuidadosos con ellos; normalmente ofrecen garantías de 30 años frente a fallos de fabricación, algunos incluso garantía de por vida. De donde hay que huir es de prismáticos muy baratos o de aquellos que siendo muy baratos tratan de ofrecer una imagen exterior parecida a los de gama alta.